The Biologist
(Lima)
The Biologist (Lima), 2020, 18(2), jul-dec: 223-238.
SEROPREVALENCE OF NEWCASTLE VIRUS IN TWO PEKING DUCK FARMS IN ARTEMIS
PROVINCE, CUBA
SEROPREVALENCIA DEL VIRUS DE NEWCASTLE EN DOS GRANJAS DE PATOS PEKÍN EN
LA PROVINCIA ARTEMISA, CUBA
1Unidad Empresarial de Base “Miguel Perera”. Empresa Comercializadora Avícola. División Tecnológica Avícola.
Grupo empesarial Ganadero. Minagri, Cuba. E-mail: manuelcc@unah.edu.cu, olimpia731026@gmail.com
2,5Facultad de Medicina Veterinaria. Universidad Agraria de La Habana. Cuba.
3Facultad de Ciencias Agropecuarias. Univerisidad Central “Marta Abreu” de Las Villas. Cuba. E-mail:
lazo@uclv.edu.cu
4Laboratorio de Investigaciones Avícolas. Instituto de Investigaciones Avícolas. Cuba.
6Facultad de Tecnología de la Salud y Enfermería (FTSE). Universidad de Ciencias Médicas de Villa Clara (UCM-VC),
Cuba. E-mail: rigobertofd@infomed.sld.cu / rigoberto.fimia66@gmail.com
7Laboratorio de Ecología y Biodiversidad Animal (LEBA). Facultad de Ciencias Naturales y Matemáticas (FCNNM).
8
Universidad Nacional Federico Villarreal (UNFV). Lima, Perú. Facultad de Ciencias Biológicas. Universidad Ricardo
Palma (URP). Lima, Perú. E-mail: joseiannacone@gmail.com
*Correspondencia con el autor: manuelcc@unah.edu.cu
ABSTRACT
Key words: ducks – serological diagnosis – risk factors – respiratory infection
The objective of the investigation was to determine the historic evolution and the enzootic channels of the
Newcastle disease virus (VENC) seroprevalence in two Peking duck farms in the Artemisa province,
Cuba. A retrospective observational epidemiological study of virus seroprevalence was carried out, based
on the serological diagnosis of a five-year time series. It was determined if the time of year was a risk
factor associated with seroprevalence. Enzootic channels of seropositivity and geometric means of the
virus were defined. A higher risk of seroprevalence was evident at VENC, with an increase as the years
went by. The geometric mean values of the antibody titers against the virus were above the usual behavior
or enzootic channel, in alert and epizootic zones in some months of the analyzed time series. The
seroprevalence was higher in the A farm, compared to the B farm, which was conditioned by a greater
number of sanitary gaps, such as greater proximity to laying hen farms, roads and population settlements,
as well as potential contact with migratory birds.
The Biologist (Lima)
ISSN Versión Impresa 1816-0719
ISSN Versión en linea 1994-9073 ISSN Versión CD ROM 1994-9081
doi:10.24039/rtb2020182770
223
The Biologist
(Lima)
VOL. 18, Nº 2, JUL-DEC 2020
The Biologist (Lima)
Versión en Linea:
ISSN 1994-9073
Versión Impresa:
ISSN 1816-0719 Versión CD-ROM:
ISSN 1994-9081
PUBLICADO POR:AUSPICIADO POR:
ESCUELA PROFESIONAL DE BIOLOGÍA,
FACULTAD DE CIENCIAS NATURALES Y MATEMÁTICA,
UNIVERSIDAD NACIONAL FEDERICO VILLARREAL
1 2,5 3 4
Vladimir Machín-León ; Manuel Colas-Chavez ; Leonel Lazo-Pérez ; Miguel Redondo- González ;
5 6 7,8
Yolanda Suarez-Fernández ; Rigoberto Fimia-Duarte & José Iannacone
ORIGINAL ARTICLE / ARTÍCULO ORIGINAL
The Biologist (Lima). Vol. 18, Nº2, jul - dec 2020
INTRODUCCIÓN
224
Entre las enfermedades infectocontagiosas que
afectan a las anátidas, se encuentra la enfermedad
de Newcastle (ENC). La enfermedad de Newcastle
es una enfermedad viral contagiosa aguda de las
aves, y es una de las más importantes enfermedades
que causas considerables pérdidas económicas en
la industria avícola (Wang et al., 2016; Yune &
Abdela, 2017; Owoya et al., 2020a). El virus
causante de esta enfermedad se agrupa en la familia
Paramyxoviridae, género Avulavirus y especie
virus de la enfermedad de Newcastle o
Paramyxovirus aviar tipo I (APMV-1) (Mayo,
2002; Abd-El Aziz et al., 2016; Brown & Bevins,
2017; Elbestawy et al., 2019). La enfermedad de
Newcastle es una infección altamente contagiosa y
con frecuencia severa que existe en todo el mundo
y afecta a las aves, incluidas las aves de corral
domésticas (OIE, 2020). Esta enfermedad es una
infección viral altamente contagiosa de las aves
principalmente del pollo ocasionándoles
mortalidad hasta del 100% en los rebaños (Wang et
al., 2016; Owoya et al., 2020b; Zahid et al., 2020).
La ENC fue observada por primera vez en 1926 en
la isla de Java, en Indonesia y posteriormente fue
encontrada en varias partes del mundo (Ashraf &
Shah, 2014; Umali et al., 2014). En 1927 fue
reportada en Newcastle, Inglaterra de donde derivó
su nombre (Villegas, 2015). Es endémica en
muchos países de África, Asia y el Medio Oriente y
en algunos países de América Central y del Sur
(CFSPH, 2016; Abah et al., 2017; Amarasinghe et
al., 2019).
En el caso de los patos y gansos se enferman, pero
en raras ocasiones presentan una enfermedad grave
(De & Espinosa, 2004; Owoya et al., 2020b; Zahid
et al., 2020). El virus puede afectar a varias
especies de aves, pero los efectos de la enfermedad
varían según las diferentes especies infectadas, por
ejemplo, los patos, gansos y pollos, son más
susceptibles (Caupa & Alexander, 2009; Umali et
al., 2014; Owoya et al., 2020b).
Existe un mero alto de especies aviares
susceptibles al virus de la ENC que incluye las aves
silvestres, acuáticas y ornamentales, las cuales
contribuyen constantemente a la diseminación
viral. La enfermedad se considera de distribución
mundial y se reportó infecciones en más de 200
especies (Carrasco et al., 2016; Wang et al., 2016;
OIE, 2018; Elbestawy et al., 2019; Owoya et al.,
2020b; Zahid et al., 2020).
La ENC puede provocar desde manifestaciones
clínicas inaparentes hasta fulminantes y es
reconocida como la principal amenaza para la
avicultura internacional y por su gravedad forma
parte de la lista A de enfermedades de notificación
obligatoria de la Organización Mundial de Sanidad
Animal (OIE, 2018).
Palabras clave: anátidas – diagnóstico serológico – factores de riesgo – infección respiratoria
RESUMEN
El objetivo de la investigación fue determinar la evolución histórica y los canales enzoóticos de la
seroprevalencia del virus de la enfermedad de Newcastle (VENC) en dos granjas de patos Pekín de la
provincia Artemisa, Cuba. Se realizó un estudio epidemiológico observacional retrospectivo de la
seroprevalencia del virus, basado en el diagnóstico serológico de una serie de tiempo de cinco años. Se
determinó si la época del año constituía un factor de riesgo asociado a la seroprevalencia. Fueron definidos
los canales enzoóticos de la seropositividad y medias geométricas del virus. Se evidenció mayor riesgo de
seroprevalencia al VENC, con incremento a medida que transcurrieron los años. Los valores de las medias
geométricas de los títulos de anticuerpos contra el virus estuvieron por encima del comportamiento
habitual o canal enzoótico, en zonas de alerta y epizoótica en algunos meses de la serie de tiempo
analizada. La seroprevalencia resultó superior en la granja A, respecto a la granja B, lo cual estuvo
condicionado a mayor cantidad de brechas sanitarias, tales como una mayor cercanía a granjas de gallinas
ponedoras, carreteras y asentamientos poblacionales, así como, potencial contacto con aves migratorias.
Machín-León et al.
225
La magnitud de este problema a nivel mundial
varía debido a la presentación de brotes
recurrentes, caracterizados por alta mortalidad y
otros donde solo se observan infecciones
respiratorias ligeras o en algunos casos no existe
evidencias clínicas de enfermedad (Alexander,
2003; Abd El Aziz et al., 2016; Elbestawy et al.,
2019).
Villegas (2015) destaca las afectaciones en la salud
pública, en el comercio internacional de los
animales y sus subproductos. Pelayo (2018)
notificó la presentación de otras panzootias
provocadas por cepas de virus velogénicas y
viscerotrópicas en el Medio Oriente desde 1966
hasta 1968, en América del Sur y Europa en 1970,
en los Estados Unidos de América y Canadá desde
1970 hasta 1971.
En Cuba recomiendan un programa de control y
erradicación de la ENC en reproductores
semirrústicos, camperos, ligeros y gallinas
ponedoras con sus reemplazos, que tiene como
objetivo realizar vacunación a los 14 días de edad
de los pollitos y una revacunación a los 45 días de la
primera aplicación por aspersión, excepto para las
ponedoras que reciben una tercera dosis a los 95
días (Fernández et al., 2013; Godínez et al., 2013;
Pampín et al., 2018). Sin embargo, en el caso de los
reproductores reciben una tercera dosis incluida en
una vacuna tetravalente (Godínez et al., 2013;
Pampín et al., 2018). No obstante, los patos no
reciben inmunoprofilaxis dentro del programa de
control integrado de bioseguridad y manejo
adecuado de los mismos (Redondo et al. 2018).
Un elemento importante de la avicultura en Cuba lo
constituye la bioseguridad, así como los programas
de control contra las enfermedades. Cuba está libre
de las principales enfermedades devastadoras
debido al sistema de vigilancia coordinado por la
dirección de Sanidad Animal, con soporte en
ltiples instituciones de investigación con
experiencia en el manejo, producción, y
conservación de recursos geticos, lo que
constituye un componente importante para obtener
una mejora sustancial en la calidad de las granjas y
un incremento progresivo de la producción
nacional. Además, cuenta con las mejores prácticas
en el enfrentamiento a desastres naturales y
biológicos, hecho en que se vincula el gobierno y
las instituciones oficiales (Ramírez, 2009).
La ENC como otras entidades infecciosas aviares
comparten factores de riesgo tales como bajos
niveles de bioseguridad, potencial contacto con
aves silvestres, alta densidad de aves y la cercanía a
cuerpos de agua (Hamilton et al., 2012). Estos
factores se encuentran generalmente presentes en
los sistemas intensivos de traspatios; debido al rol
de los sistemas como centinelas en la introducción
de nuevos patógenos al país, resulta fundamental el
funcionamiento de los sistemas nacionales de
vigilancia epidemiológica a fin de detectar de
manera temprana la introducción de enfermedades
infecciosas con gran impacto económico y
sanitario como lo es la ENC y así evitar su
diseminación a otras poblaciones susceptibles
(Baumberger et al. 2018).
En Cuba existe un sistema de alerta temprana que
refleja todos los casos sospechosos, realizándoles
sus correspondientes exámenes de laboratorio de
conjunto con el personal especializado, de forma
periódica y frecuente, así como a las crianzas
especializadas y aves centinelas que reciben un
tratamiento similar aplicándoles pruebas
serológicas mensuales y a más corto plazo cuando
se presentan las migraciones, como establece el
departamento de sanidad animal (Acosta et al.
2018; Redondo et al. 2018).
La caracterización del escenario epizootiológico
en los territorios constituye la base y punto de
partida para poder profundizar en el
comportamiento epizootiológico de las
enfermedades. Por lo que las estrategias de
vigilancia basada en seroprevalencia al virus de la
enfermedad de Newcastle, deben combinarse con
la vigilancia basada en riesgo, para muestrear las
poblaciones que estén bajo mayor presión, ya sea
por ausencia de programas de inmunoprofilaxis,
mayor rango de densidad en la población de aves
susceptibles, cercanía a objetivos de peligro
biológico como espejos de agua con asentamiento
de aves migratorias portadoras del virus de la ENC,
mayor cantidad de brechas sanitarias o
vulnerabilidad a la génesis de procesos infecciosos
en las instalaciones para la crianza de las aves.
Un criterio epidemiológico fundamental a tener en
cuenta, es si las aves están vacunadas o no, para
realizar una interpretación correcta, con el fin de
corroborar la efectividad de la vacuna mediante la
valoración de la inmunidad humoral activa en el
The Biologist (Lima). Vol. 18, Nº2, jul - dec 2020
Seroprevalence of newcastle virus
226
lote de aves inmunizadas artificialmente. No
obstante, en Cuba, en el caso particular de las
anátidas no reciben vacunaciones. Sin embargo,
a u n q u e s e p e r s i g u e l a v i g i l a n c i a
seroepidemiogica en esta especie, existen
brechas que favorecen la evidencia de reactores
positivos contra la ENC.
El presente trabajo tiene como objetivo determinar
la evolución histórica y los canales enzoóticos de la
seroprevalencia del virus de la enfermedad de
Newcastle (VENC) en dos granjas de patos Pekín
en un periodo de cinco años.
Se realizó un estudio epidemiológico
observacional retrospectivo durante un periodo de
cinco años (noviembre 2011- octubre 2016) en dos
granjas de patos, ubicadas en la provincia Artemisa
pertenecientes a la Empresa Productora y
Comercializadora Avícola de la División
Tecnológica Avícola del Ministerio de la
Agricultura (MINAGRI). Se hizo la captación de la
información seroepidemiológica de los resultados
de la prueba de Inhibición de la Hemoaglutinación
(IHA) emitidos por la dirección del Laboratorio de
Investigaciones y Diagnóstico Aviar (LIDA) y
asentados en los registros oficiales de la
mencionada empresa.
Estimación del tamaño de la muestra:
El tamaño de la muestra se determinó aplicando la
fórmula para poblaciones finitas de acuerdo con la
prevalencia esperada (Thrusfield & Christley,
2018).
MATERIAL Y MÉTODOS
n = N*Zα*p*q
d2(N-1) + Zα2*p*q
n = 13 900
*
1,96
*
23
*
1-
0,23
= 482
491,24
=
4 791
(0,05)2
* (13 900 -
1) + (1,96)2
* 23 * 1-
0,23
34,74 + 65,95
Donde: n: tamaño de la muestra, N: tamaño de la
población, Zα: valor correspondiente a la
distribucn de Gauss = 1.96, p: prevalencia
esperada del parámetro a evaluar, q: 1 p, d= 0.05
2
error permitido, dprecisión absoluta a ambos lados
de la proporción.
Todo el muestreo se realizó en el periodo
comprendido desde noviembre 2011 octubre
2016. Se tuvo en cuenta que el tamaño de la
población en estudio era de 13 900 patos. La
prevalencia esperada era de 23%, basado en
estudios previos realizados en patos no vacunados
de Cuba (Redondo et al., 2019). El nivel de
confianza fue de 95 %% por lo que el error absoluto
aceptado fue de 5 %. Aunque la n calculada fue de
4 791, se tomaron 1 807 muestras de sueros (13%
del total de la población).
Toma de muestras de sangre
La sangre se tomó por punción de la vena marginal
del ala, con agujas hipodérmicas de 22GX1-1/4” y
en tubos estériles de 15 cm de largo por 2 cm de
ancho, sin anticoagulante. Las muestras obtenidas
o
se mantuvieron a una temperatura de 21 C, tras la
formación del coagulo de fibrina se procedió a la
extracción del suero sanguíneo por centrifugación
de la sangre a 800 g durante 10 min, en una
centrifuga marca MedicLife, modelo 800 B, China.
El suero se colectó en alícuotas de 2mL y se dividió
en dos fracciones de 500 µL cada una, y se
mantuvieron a -20ºC hasta su evaluación, según la
metodología descrita por la OIE (2018).
Diagnóstico serológico
El estudio serológico para demostrar de manera
indirecta la presencia de aves reactoras al virus de
The Biologist (Lima). Vol. 18, Nº2, jul - dec 2020
Machín-León et al.
227
ENC se realizó mediante la prueba de Inhibición de
la hemoaglutinación (IHA). Para la determinación
de anticuerpos contra el virus de la ENC se
utilizaron microplacas de fondo en U y se empleó el
método beta. El volumen de trabajo de cada uno de
los reactantes fue de 50 μL. Se realizaron
diluciones seriadas logaritmo base dos de los
sueros en solución buffer-fosfato (PBS) a pH 7,2-
7,4, a las que se les añadió cuatro unidades
hemoaglutinantes (4 UHA) del antígeno viral y se
incubaron a TA durante 30 min. Seguidamente se
adicionó eritrocitos de pollo al 1% y se incubaron a
TA durante 30 min. En todas las placas se dejaron
pocillos controles de 4 UHA, de glóbulos rojos y de
sueros positivos y negativos.
Para la interpretación se tuvo en cuenta la
dispersión de los títulos, el porcentaje de reactores
positivos y las medias geométricas obtenidas. Los
criterios de positividad fueron (más de 90% de
reactores positivos y Medias geométricas
superiores a 1:8) según la OIE (2015).
Análisis estadístico
El análisis se realizó a partir de los datos tabulados
en Microsoft Excel y el empleo del programa
EPIDAT versión 3.1 referidos por Hervada et al.
(2005):
Se estimó el índice de riesgo relativo o razón de
prevalencia (RP) durante la exposición de las aves
a ambos periodos climáticos del año (periodo
lluvioso y poco lluvioso) a través de la
conformación de tablas de contingencia 2x2 y 2xN
simple (Thrusfield et al., 2018), mediante un
estudio analítico observacional, de tipo cohorte
retrospectivo para determinar la prevalencia de
seropositivos a la ENC en ambos periodos (Tabla
1).
Tabla 1. Resumen de la tabla de contingencia 2x2 simple.
Clasificación
Afectados
No afectados Total
Expuestos (PPLL)
a
b (a + b)
No expuestos (PLL)
c
d (c + d)
Total (a + c)
(b +
d) (a + c) + (b + d)
PPLL periodo poco lluviosos, PLL periodo lluvioso.
La prevalencia de aves seropositivas en el periodo
poco lluvioso, estuvo dada por la fórmula: P1 a /
(a + b). La prevalencia de aves seropositivas en el
periodo lluvioso, estuvo dada por la ecuación: P2═
c / (c + d). Así mismo se determinó la razón de
prevalencia (RP) mediante la fórmula: RP p1 /
p2.
Se señaló como nivel de referencia (menor
cantidad de seropositivos) al nivel 1 (2010-2011).
Se consideró la RP de este nivel como 1. Nivel 2
(2011-2012). Nivel 3 (2012-2013). Nivel 4 (2013-
2014). Nivel 5 (2014-2015) (Tabla 2).
Tabla 2. Resumen de la tabla de contingencia 2xN simple por periodos en cinco años.
Nivel 1
Nivel 2
Nivel 3
Nivel 4
Nivel 5
Total
Positivos
a
b
c
d e a +
b
+
c
+
d + e
Negativos
f
g
h
i j f +
g
+
h
+
i+ j
Total (a + f)
(b + g)
(c + h)
(d + i) (e + j)
(a
+
b
+
c
+
d
+
e
+ f + g + h
+
i +
j)
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Seroprevalence of newcastle virus
228
Se determinaron los canales endémicos de la
ocurrencia de casos seropositivos y de las medias
geométricas resultantes de los títulos de
anticuerpos contra el virus, en el suero sanguíneo
de las aves muestreadas mensualmente, durante el
periodo de cinco años. Se empleó el método de la
mediana, primer y tercer cuartil, el cual se basa en
determinar para cada periodo (meses) una medida
de tendencia central y sus valores mínimos y
máximos, con la finalidad de definir zonas de
seguridad o alerta.
Se halló la mediana, el valor mínimo y máximo de
la ocurrencia de aves seropositivas y de las medias
geométricas en cada mes del periodo de cinco años
de la serie de tiempo analizada, y se construyó los
canales con la medida central, el rango inferior y el
rango superior, estableciéndose las zonas de éxito
(valores iguales o inferiores al límite inferior), zona
de seguridad (valores iguales o inferiores a la
mediana y superiores al límite inferior), zona de
alerta (valores iguales o superiores a la mediana e
inferiores al límite superior) y zona epizoótica
(valores iguales o superiores al límite superior)
(Vidal-Cruz & Méndez, 2013).
Se determinó la ocurrencia de aves seropositivas y
las medias geométricas mensuales durante el año
2016 y se superpuso los valores de este año, sobre
el comportamiento histórico de los canales de
comportamiento habitual hallados para el periodo
2010 2015.
Se analizó el componente tendencial de las medias
geométricas mensuales obtenidas de las aves
seropositivas al virus ENC, mediante la ecuación
de la recta de tendencia ajustada por el método
mínimo cuadrado con el módulo de regresión.
RESULTADOS
Para determinar la presencia del componente
estacional se realizó una curva de expectativa con
las medianas de la ocurrencia mensual de
seropositivos y de las medias geométricas. Se
realizó comparacn de proporciones de la
seropositividad al virus de ENC en ambos periodos
(PLL y PPLL), con el apoyo del Comprop 1.
Aspectos éticos
La investigación estuvo sujeta a normas éticas que
posibilitaron reducir al mínimo el daño posible a
los 13 900 animales incluidos en el estudio, así
como al personal técnico de las dos granjas objeto
del estudio y del Laboratorio de Investigaciones y
Diagnóstico Aviar (LIDA), que estuvo involucrado
en la toma de muestras de sangre, diagnostico
serológico, para la prueba de Inhibición de la
Hemoaglutinación (IHA), para de esta forma,
generar nuevos conocimientos sin violar los
principios éticos establecidos para estos casos. Por
otra parte, todos los autores involucrados en la
investigación, publicación y difusión de los
resultados, somos responsables de la confiabilidad
y exactitud de los resultados mostrados (DHAMM,
2013).
En el periodo poco lluvioso (PPLL) se muestra un
comportamiento ascendente del porcentaje de
reactores positivos contra el virus de la enfermedad
de Newcastle (Tabla 3), en cuatro periodos
consecutivos (2010-2011, 2011-2012, 2012-2013
y 2013-2014) respectivamente y un ligero
descenso en el periodo 2014-2015.
Tabla 3. Estudio de riesgo relativo contra el virus de la enfermedad de Newcastle (ENC) considerando
diferentes niveles de exposición (años) respecto a la seropositividad al virus en el PPLL.
Años
n
+
-
Reactores
positivos
(%)
RP (IC
95%)
(X2) p
2010-2011
242
54
188
22,31 1 -
119,4 0,00
2011-2012
154
76
78
49,35 2,2 1,66 –
2,93
2012-2013
186
116
70
62,37 2,7 2,15 –
3,62
2013-2014
213
149
64
69,95 3,1 2,4 –
4,02
2014-2015
106
54
52
50,94 2,2 1,6 –
3,08
2
RP: razón de prevalencia, IC: intervalo de confianza, X Ji cuadrado, p: valor de p.
:
The Biologist (Lima). Vol. 18, Nº2, jul - dec 2020
Machín-León et al.
229
El riesgo relativo o razón de prevalencia de 2,2;
2,7; 3,1 y 2,2 respectivamente, en cada periodo
analizado, demuestra que existe un exceso de
riesgo con respecto al periodo 2010-2011. Esta
asociación entre el factor PPLL y el suceso
seropositivo, es estadística (p0,05) y
significativa. Los niveles de exposición
correspondientes a los periodos enmarcados en los
años 2012 al 2014 mostraron un riesgo de infección
tres veces superior que la etapa 2010-2011. La
prueba de homogeneidad de los diferentes niveles
con un Ji-cuadrado elevado (119,4) evidencia que
existe un riesgo distinto en los diferentes niveles de
exposición, comparados con el nivel de referencia
(nivel 1). Esta asociación es significativa (valor de
p<0,05). La prueba de tendencia lineal muestra que
existe una relación lineal en la que, a medida que
aumentan los años, mayor es el riesgo de resultar
seropositivo (Ji-cuadrado 75,04 y p<0,00), lo cual
es significativo.
En cuanto a las proporciones de la seropositividad
al virus de la enfermedad de Newcastle (ENC)
entre los periodos (Tabla 4), se encontró que
existen diferencias significativas en los porcentajes
de reactores positivos. En el periodo lluvioso
(PLL) se muestra un comportamiento ascendente
del porcentaje de reactores positivos contra el virus
de la ENC, en tres periodos (2010-2011, 2011-2012
y 2013-2014), respectivamente y un ligero
descenso en el periodo 2012-2013.
Tabla 4. Estudio de riesgo relativo contra el virus de la enfermedad de Newcastle (ENC) considerando diferentes
niveles de exposición (años) respecto a la seropositividad al virus en el PLL.
Año n
+
-
Reactores
positivos% (RP)
(IC 95%)
(X2)
Valor p
2010-2011
172
47
125
27,33 1 -
43,25
0,000
2011-2012
86
46
40
53,49 1,9 1,43 -
2,67
2012-2013
423
186
237
43,97 1,6 1,23 -
2,10
2013-2014
77
49
28
63,64 2,3
1,73 -
3,13
2014-2015
148
84
64
56,76 2 1,56 -
2,75
2
RP razón de prevalencia, IC intervalo de confianza, X Ji cuadrado, p valor de p.
El riesgo relativo de 1; 1,9; 1,6; 2,3 y 2
respectivamente, en cada periodo analizado
demuestra que hay un exceso de riesgo con
respecto al periodo 2010-2011. Esta asociación
entre el factor PLL y el suceso seropositivo, es
estadística (p≤0,05) y significativa.
Los niveles de exposición correspondientes a los
periodos enmarcados en los años 2011 al 2015
mostraron un riesgo de infeccn dos veces
superior que la etapa 2010-2011. La prueba de
homogeneidad de los diferentes niveles con un Ji-
cuadrado elevado (43, 25) evidencia que existe un
riesgo distinto entre los niveles, sobre todo en el 4 y
5. La prueba de tendencia lineal muestra que existe
una relación lineal en la que, a medida que
aumentan los años, mayor es el riesgo de resultar
seropositivo (Ji-cuadrado 29,64 y p<0,00), lo cual
es significativo.
Es importante destacar que a medida que aumentan
los años, en ambos periodos estacionales (PPLL y
PLL), se evidencia un incremento de la
probabilidad o el riesgo de resultar seropositivo
contra el virus de la ENC, con énfasis en el PPLL
(2010-2011, 2011-2012, 2012-2013 y 2013-2014)
y en el PLL (2013-2014 y 2014-2015) donde se
observa mayor probabilidad o riesgo, con respecto
al periodo 2010-2011 que fue el que se utilizó como
referencia por ser el de menor porcentaje de
reactores.
El porcentaje de reactores positivos al virus de la
ENC durante el año 2016 (Fig. 1) es superior en los
The Biologist (Lima). Vol. 18, Nº2, jul - dec 2020
Seroprevalence of newcastle virus
230
meses de abril, mayo, junio y agosto en la granja B,
mientras que en la granja A, tienen este
comportamiento para los meses de julio,
septiembre, octubre y diciembre. En ningún caso
sobrepasan el 90% de reactores positivos. Este
porcentaje de seropositivos se encuentra por
debajo de lo referido por la OIE (2018) como
positivos a la infección.
Figura 1. Porcentaje de reactores positivos a la Enfermedad de Newcastle (ENC) en la granja A y granja B en el año 2016.
Los valores de media geométrica (MG) de anátidas
seropositivas en la granja B, son superiores en los
meses de febrero, mayo, julio, agosto y diciembre
del 2016, y en la granja A, en abril, junio y
noviembre, como muestra la figura 2.
Figura 2. Medias geométricas a la Enfermedad de Newcastle (ENC) en la granja A y granja B en el año 2016.
Este comportamiento evidencia seroprevalencia
positiva al virus de la ENC en los meses de abril y
junio en la granja A. Por lo que es necesario
confrontar con el diagnóstico anatomopatológico y
virológico con la finalidad de demostrar la
circulación del virus.
El canal de comportamiento habitual para el
porcentaje de reactores positivos a la ENC (Fig. 3)
en la población de patos de la granja A, en el año
2016, se comportó desde un 11% a un 44% en los
meses de mayo, agosto y diciembre y se mantuvo
en zona de éxito prácticamente en todos los
The Biologist (Lima). Vol. 18, Nº2, jul - dec 2020
Machín-León et al.
231
muestreos realizados durante el año en estudio,
aunque en el mes de diciembre resultó superior, pero estuvo en zona de seguridad y en el canal
habitual o enzoótico.
Figura 3. Canales endémicos del porcentaje de reactores positivos a la ENC a la Enfermedad de Newcastle (ENC)
en el periodo 2010-2015 en la granja A.
Se muestra un componente estacional de la serie de
tiempo en los meses de enero, abril, agosto y
noviembre, donde el porcentaje de reactores
positivos alcanzan valores de 28, 28,5, 44 y 38 %
respectivamente. Sin embargo, no llegan a un 90 %
de seropositivos, que es la proporción de reactores
positivos considerado con valor diagnóstico para la
seroprevalencia a la ENC en Cuba.
El canal de comportamiento habitual para el
porcentaje de reactores positivos a la ENC en la
población de anátidas en la granja B (Fig. 4), en el
año 2016 es desde un 15 a un 62%, sin tener en
cuenta el valor aberrante del mes de diciembre del
año 2010 que alcanzó un 89%, lo cual se comporta
muy próximo a 90% de reactores positivos que es el
límite establecido como punto de corte para la
seropositividad a la ENC en Cuba.
En el mes de septiembre en el segundo semestre del
año 2016, el porcentaje de reactores positivos a la
ENC estuvo por encima del comportamiento
habitual o canal enzoótico, es decir, estuvieron en
zona de alarma. Situación que permite inferir que
las aves investigadas en este mes, estuvieron más
ex pues tas a l virus det ermi nado por el
comportamiento histórico en cinco años. Se
muestra un componente estacional de la serie de
tiempo en los meses de agosto, octubre y
diciembre.
El canal de comportamiento habitual para las MG
de los títulos de anticuerpos contra la ENC en
anátidas de la granja A (Fig. 5), mostraron valores
desde 2,4 hasta 27,5 de rango relativamente
elevado, que pudo estar dado porque en el mes de
abril y mayo del 2014 se obtuvo MG de 46,19 y
98,7 respectivamente, valores superiores a 1:8,
considerado el límite máximo de corte establecido
para la seropositividad a la ENC en Cuba.
The Biologist (Lima). Vol. 18, Nº2, jul - dec 2020
Seroprevalence of newcastle virus
232
En el muestreo realizado en el año 2016, en los
meses de abril y junio se obtuvieron MG de 15,74 y
14,85 respectivamente, situación que revela que en
el mes de abril se encontraba cerca del límite
inferior del canal enzoótico establecido para cinco
años, y en el mes de junio los resultados arrojaron
que se encontraban en zona epizoótica y además las
medias geométricas fueron superiores a 1:8, límite
máximo de corte establecido para la
seropositividad a la ENC en Cuba.
Este hallazgo nos permite inferir que hubo un
aumento de aves seropositivas, lo cual se puede
corresponder con el incremento de la circulación
viral y el contacto con las aves susceptibles que no
estaban vacunadas. Se muestra un componente
estacional de la serie de tiempo en el mes de abril.
El canal de comportamiento habitual para las
medias geométricas de la seropositividad de títulos
de anticuerpos contra la enfermedad de NC en
anátidas de la granja B, en el periodo analizado
(Fig. 6) es desde un 1,52 hasta un 13,7. En el
muestreo realizado en el año 2016, en el mes de
diciembre el valor de la media geométrica (7,79) se
comportó por encima del canal enzoótico y de
alerta para ese mes, o sea, en zona epizoótica.
Figura 4. Canales endémicos del porcentaje de reactores positivos a la Enfermedad de Newcastle (ENC)
en el periodo 2010-2015 en la granja B.
Figura 5. Canales endémicos de las medias geométricas para la seroprevalencia a la Enfermedad de Newcastle (ENC)
en el periodo 2010-2015 en la granja A.
The Biologist (Lima). Vol. 18, Nº2, jul - dec 2020
Machín-León et al.
233
Estos resultados son alarmantes ya que, aunque no
es evidente un cuadro clínico ni lesional, la
seroprevalencia positiva al virus en aves no
vacunadas constituye una señal de alarma. Se
muestra un componente estacional de la serie de
tiempo en los meses de enero, febrero, abril y
agosto.
Como se aprecia en la figura 7, las MG tienden a
aumentar, sobre todo, a partir del periodo 2012-
2013, donde son superiores a 1:8, límite permisible
o punto de corte para la interpretación del
diagnóstico serológico ante la enfermedad de NC
en Cuba. Estos resultados demuestran un aumento
en la circulación del virus en los predios
analizados.
Figura 6. Canales endémicos de las medias geométricas para la seroprevalencia a la Enfermedad de Newcastle (ENC)
en el periodo 2010-2015 en la granja B.
En los muestreos realizados durante todo el
periodo (Tabla 5), los mayores títulos de
anticuerpos contra el virus de la ENC estuvieron en
el rango de 8-32 lo cual demuestra que la
seroprevalencia mostrada por las aves anátidas no
responden a un brote epidémico, donde los títulos
debieran ir en incremento en los muestreos
pareados y en concomitancia con síntomas y
lesiones compatibles con la enfermedad.
Figura 7. Medias geométricas y tendencia en los muestreos de la Enfermedad de Nxcastle (ENC) realizados en cada periodo.
The Biologist (Lima). Vol. 18, Nº2, jul - dec 2020
Seroprevalence of newcastle virus
234
Sin embargo, hubo 73 aves que mostraron títulos de
anticuerpos por encima de 64 lo cual es un factor a
considerar debido a que, en aves no vacunadas con
títulos de 64, 128, 256 y 512 se interpreta como una
evidente circulación del virus en las zonas de
estudio.
La seroprevalencia al virus en los patos
investigados no mostró asociación con la época del
año, ni una estacionalidad marcada. Pues el estudio
demostró que tanto en el periodo poco lluvioso
(PPLL) como en el periodo lluvioso (PLL) hubo un
comportamiento ascendente del porcentaje de
reactores positivos contra el virus de la enfermedad
de Newcastle (ENC), aunque este resultado fue
ligeramente superior en los meses más calurosos y
de mayores precipitaciones en la granja B,
resultados que concuerdan con los obtenidos por
otros autores al respecto (Abd-El Aziz et al., 2016;
Abah et al., 2017; Brow & Bevins, 2017).
La persistencia de este virus en el ambiente es
altamente variable, porque puede ser afectada por
muchos factores como la temperatura, humedad,
suspensión del agente y la exposición a la luz (Yune
& Abdela, 2017). En un estudio se reportó la
supervivencia del virus hasta siete días en verano,
14 días en primavera y un tiempo más largo de 30
días en invierno (CFSPH, 2016).
Son escasas las publicaciones científicas que
abordan la seroprevalencia del VENC en patos, no
obstante, estos resultados de seropositividad (Tabla
3, 4 y Figura 7), se corresponden con los obtenidos
por Ravina (2005), que apreció un 43,2% de
seropositividad frente al virus de la ENC en una
población de 2 775 aves (Gallus gallus domesticus
Linnaeus, 1758) de crianza de traspatio no
vacunadas. Los valores son superiores a los
obtenidos por Esperón et al. (2014), quienes
encontraron seropositividad de un 30,4% en
muestras de sueros de patos híbridos.
Estos resultados corroboran los criterios de
Redondo et al. (2017a), quienes señalaron que, en
Cuba, desde el año 2013 se estudia el
comportamiento de la presencia de títulos de
anticuerpos contra ENC que se evidencian en las
anátidas asintomáticas detectables pese a los
estudios epizootiogicos realizados en las
unidades que se investigaron. Además, destacan
que la utilización de la serología en la evaluación
de programas de vacunación y la vigilancia
epizootiológica en zonas de riesgo, lo que permite
que Cuba se mantenga con una situación muy
estable, sin casos que reportar.
Al respecto, Redondo et al. (2018) notificaron en
anátidas, niveles de títulos de anticuerpos desde 8 a
256 contra el virus del Newcastle en el 2017; sin
embargo, no reportaron lesiones macroscópicas
compatibles con la misma.
La seroprevalencia resultó superior en la granja A,
respecto a la granja B, lo cual estuvo condicionado
a mayor cantidad de brechas sanitarias, tales como
una mayor cercanía a granjas de gallinas
ponedoras, carreteras y asentamientos
poblacionales, así como, potencial contacto con
aves migratorias. En este sentido coincidimos con
Yune & Abdela (2017) quienes plantearon que las
buenas prácticas de bioseguridad pueden proteger
DISCUSIÓN
Tabla 5. Dispersión de los títulos de anticuerpos contra el virus de la Enfermedad de Newcaslte (ENC)
en los muestreos realizados.
Años Dispersión de los títulos de anticuerpos
8
16
32
64
128 256 512
2010-2011
27
16
9
1
1
0 0
2011-2012
42
18
9
5
1
0 0
2012-2013
39
31
22
9
9
4 2
2013-2014
34
44
23
21
10
5 1
2014-2015 28 2 3 4 0 0 0
Total 170 111 66 40 21 9 3
Porcentaje 40,47 26,42 15,71 9,52 5 2,1 0,7
The Biologist (Lima). Vol. 18, Nº2, jul - dec 2020
Machín-León et al.
235
a las aves de la enfermedad de Newcastle. Estos
autores consideraron además que las aves sanas no
deben contactar con otras aves domésticas de
desconocido status de salud, ni con aves
ornamentales (particularmente psitácidas) y aves
silvestres (particularmente cuervos, gaviotas y
palomas) y que las medidas de bioseguridad deben
incluir la adecuada ventilación de las naves, buena
higiene, minimización de las transportaciones y
sobre todo la desinfección de los vehículos que
entren a la granja; la separación de las aves
enfermas infectadas de las sanas, la desactivación
de cadáveres y también el control de plagas tales
como, insectos y roedores.
Los resultados de la figura 1 y 2, coinciden con los
hallados por Redondo et al. (2017a) quienes
plantearon que es llamativo que se detecten niveles
de anticuerpos contra el virus de Newcastle en
especies de aves que no son inmunizadas contra
esta enfermedad.
Estos resultados coinciden con los obtenidos por
Acosta et al. (2018) quienes obtuvieron sueros
reactores positivos con títulos iguales o superiores
a 1:8, de otras especies de aves, como: anátidas,
gallinas de traspatio y aves de los puntos centinelas
que se recibieron sistemáticamente de varias
provincias en el año 2016.
Los corredores endémicos que muestran las figuras
3, 4, 5 y 6 constituyen un sistema de alerta
temprana ante la circulación del VENC en la
poblacn de patos estudiada. Uno de los
principales objetivos de los sistemas de vigilancia
es generar información que permita identificar
precozmente cambios en los patrones de la
seroprevalencia de importancia para la salud del
lote. Para ello un instrumento útil es el denominado
"canal enzoótico" o "corredor enzoótico", que es la
representación gráfica de la incidencia actual sobre
la histórica, la cual alerta ante una incidencia
superior a la esperada (Molanes, 2010).
El sistema de vigilancia epidemiológica continúa
aplicado, permitió evaluar si la población de aves
en estudio, estaban bajo un escenario
epidemiológico favorable, medio o crítico, en
dependencia de los canales o corredores
endémicos. El escenario epidemiológico
favorable se correspondió con la zona de éxito, el
medio con la zona de seguridad (canal enzoótico) y
el crítico o situación de alerta (zona de alerta y
epizoótica respectivamente). Además, posibilitó
valorar si las medidas de prevención y control que
se aplicaron en el territorio, tuvieron efecto
favorable o no, al percatarse si la ocurrencia de
reactores positivos y las MG resultantes de los
títulos de anticuerpos, se comportaban por debajo o
por encima del comportamiento habitual (zona de
seguridad). Lo cual ayudó a las autoridades
veterinarias a la toma de decisiones en función de
extremar las medidas de bioseguridad en los meses
que mostraron indicadores superiores al
comportamiento habitual.
Los resultados obtenidos, permiten inferir que el
establecimiento del canal de comportamiento
habitual, para la seroprevalencia ante el virus de la
ENC en anátidas, en el territorio y periodo
analizado, constituye un sistema de alerta temprana
que permite informar a los servicios de la dirección
de Sanidad Animal, de una posible eventualidad,
en cuanto al surgimiento de brotes de ENC en el
territorio (Redondo et al., 2019).
Ante cambios en el patrón de comportamiento
habitual de la situación sanitaria, como
consecuencia del incremento del número de
reactores positivos, se hace necesario poner en
práctica un grupo de estrictas medidas de
bioseguridad, que están establecidas por el
Departamento de Sanidad Animal, además de
aplicar las medidas de respuestas para disminuir la
vulnerabilidad de las poblaciones de aves en las
áreas de riegos. Primeramente, se deben conocer
las brechas que facilitan y aumentan la
vulnerabilidad ante la génesis de focos de la
enfermedad, y a partir de aquí, aplicar las etapas
preventiva, preparatoria y de respuesta.
Estos hallazgos, junto a los resultados observados
relacionados con el porcentaje de reactores
positivos y las medias geométricas en algunos
momentos de la serie de tiempo analizada,
evidencian el incremento del riesgo y de la
circulación del virus en las aves anátidas, las cuales
pueden jugar un papel importante en el endemismo
de la enfermedad y pudieran incrementar el riesgo
si se descuida la bioseguridad y si se dejaran de
vacunar a las gallinas en Cuba (Redondo et al.,
2019).
La seropositividad al virus en aves anátidas en
The Biologist (Lima). Vol. 18, Nº2, jul - dec 2020
Seroprevalence of newcastle virus
236
Cuba, se puede deber tanto al contacto con cepas
velogénicas del virus salvaje, como al contacto con
la cepa La sota, que se emplea en vacunas
atenuadas en los programas de vacunación en
gallinas. Redondo et al. (2017b) plantearon que el
control de la enfermedad de Newcastle en Cuba se
realiza mediante la combinación de medidas de
bioseguridad junto con la aplicación de vacunas
vivas e inactivadas que mantienen protegidas las
gallinas de la aparición de la enfermedad clínica.
No obstante, para concluir categóricamente que
existen evidencias de la ENC en la población de
aves analizadas se necesitan realizar otros estudios
de inmunidad celular, debido a que la
seroprevalencia basada en la inmunidad humoral,
con la técnica empleada, no permite establecer si el
contacto del virus con las aves fue reciente o tardío.
Además, es necesario profundizar en el diagnóstico
epizootiológico, clínico y anatomopatológico. Por
otra parte, se necesitarían pruebas diagnósticas
definitivas y complementarias como el aislamiento
del virus, el uso de técnicas con mayor
especificidad y sensibilidad como ELISA; y
técnicas moleculares que permiten la
identificación y tipificación molecular del agente
etiológico.
En este sentido Bellau-Pujol et al. (2005)
demostraron que las técnicas moleculares tales
como, la reacción en cadena de la polimerasa
(PCR) y transcripción reverso- reacción en cadena
de la polimerasa (RT-PCR) han sido usadas para la
detección rápida y sensible de la enfermedad de
Newcastle.
Se concluye, que el mayor riesgo de
seroprevalencia al VENC, con incremento a
medida que transcurrieron los años. Los valores de
las medias geométricas de los títulos de
anticuerpos contra el virus estuvieron por encima
del comportamiento habitual o canal enzoótico, en
zonas de alerta y epizoótica en algunos meses de la
serie de tiempo analizada. La seroprevalencia
resultó superior en la granja A, respecto a la granja
B, lo cual estuvo condicionado a mayor cantidad de
brechas sanitarias, tales como una mayor cercanía a
granjas de gallinas ponedoras, carreteras y
asentamientos poblacionales, así como, potencial
contacto con aves migratorias.
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Received May 17, 2020.
Accepted August 25, 2020.
The Biologist (Lima). Vol. 18, Nº2, jul - dec 2020
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