Edvard Munch y la Momia de un
sarcófago de la Cultura Chachapoyas
Edvard Munch and the mummy a from a
sarcophagus from the Chachapoyas Culture
Recibido: julio 09 de 2015 | Revisado: setiembre 15 de 2015 |
Aceptado: octubre 02 de 2015
Stefan Ziemendorff1 Ab s t r act
In 1978, art historian Robert Rosenblum deduced that
the central figure of Edvard Munch’s famous painting
The Scream was inspired by a peruvian mummy, the
same one that inspired Paul Gaugin in one of this series
of paintings. This paper presents new evidence that con-
firm this hypothesis, thus rejecting other explanations.
We well also analyze some other paintings by Munch to
verify a possible connection to the same mummy.
Key words: Peru, Chachapoyas, mummy,
sarcophagus, art history, Edvard Munch
Re su m e n
En 1978 el historiador de arte Robert Rosenblum deduce
que la figura central del famoso cuadro El grito de Edvard
Munch fue inspirada por una momia peruana, la misma
que inspiró a Paul Gauguin en una serie de sus cuadros.
El presente artículo presentará nuevas evidencias que
confirman dicha hipótesis, rechazando otras alternativas.
Así mismo revisará otros cuadros de Munch con respeto
a una posible relación con la misma momia.
Palabras clave: Perú, Chachapoyas, momia, sarcófago,
Historia de Arte, Edvard Munch
1 Cooperación Técnica Cultural y Ambiental
Brü-ning-COTEC
Correo electrónico: sziemendorff@gmail.com
| Cátedra Villarreal | Lima, perú | V. 3 | N. 2 | PP. 197-212 | julio-diciembre | 2015 | issn 2310-4767 197
Stefan Ziemendorff
Introducción
En 1975, el historiador de arte neoyor-quino
Robert Rosenblum menciona por pri-mera vez
la posible influencia de una momia peruana
expuesta en el Museo Etnográfico del
Trocadéro en París (Figura 1), la misma que
inspiró a Paul Gauguin (Ziemmendorff, 2014),
en el famoso cuadro El Grito de Edvard Munch
(Figura 2), sin detallar los fundamen-tos de su
hipótesis (Rosenblum, 1975, p. 111).
Figura 1. La momia de Chachapoyas
en el Museo del Hombre, Paris.
Foto: Clement Laronde
Pocos años después, en 1978, el mismo
Rosenblum entregará los argumentos que
lo llevaron a formular dicha hipótesis, los
cuales se pueden resumir de la siguiente
forma (Ro-senblum, 1978, pp. 7-8):
Figura 2.”El Grito” de 1893 de
(Edvard Munch)
(1) El parecido de la momia con el cuadro:
Rosenblum menciona los brazos juntados
al cuerpo, las manos en la cara, las cavi-
dades oculares profundas, la androginia,
tal como la calvez y el hecho de que la
ca-beza parece a una calavera. A parte de
la enumeración de las características,
hace extensa referencia a la expresión
mímica y gestica de angustia y dolor que
comparten evidentemente la figura central
del Grito y la momia.
(2) Existe una fuerte conexión entre el arte
de Gauguin y el de Munch, siendo el
primero claramente el que influenció al
segundo. Según Rosenblum, esto hace
probable el uso de la misma imagen
para representar terror, angustia y miedo
que personifica la momia.
La momia que, según Rosenblum, sirvió de
fuente de inspiración para Edvard Munch,
proviene del actual departamento de Amazo-
nas, Perú. En 1877 el horticultor francés Pierre
Vidal-Senèze (Vidal-Senèze & Noetzli, 1877) la
sacó de un sarcófago antropomorfo (como
aquellos que se ven en la Figura 3), que era una
forma de sepulcro de la cultura Chachapoyas en
el área de la provincia de Luya.
Figura 3. Sarcófagos antropomorfos. Foto (autor)
Recientemente, el autor de este artículo ha dado
a conocer la ubicación exacta del grupo de
sarcófagos del cual proviene la momia: el
Cerro Ángulo en el distrito de Inguilpata, pro-
vincia de Luya (Sandoval Bayona, 2013, A34).
La momia de Florencia
Los argumentos de Rosenblum tenían apa-
rentemente peso suficiente para que su hipó-
tesis fuera repetida múltiples veces por otros
autores, sin que se le agregara nuevos detalles.
198 | Cátedra Villarreal | V. 3 | No. 2 | julio-diciembre | 2015 |
Edvard Munch y la Momia de un sarcófago de la Cultura Chachapoyas
Hasta el 2004 la hipótesis tampoco fue cues-
tionada. En ese año no fue en una publicación
científica, sino en diferentes medios de prensa,
que se citó a los antropólogos italianos Mónica
Zavattaro y Pierro Mannucci, de la Universi-dad
de Florencia (Italia), diciendo que po-siblemente
no fuera la momia de París, sino una momia en
el museo de su universidad que inspiró a Edvard
Munch para la creación del personaje central de
la obra “El Grito”.
Según un artículo online del Canal
Disco-very (Lorenzi, 2004), su principal
argumento es que la momia de Florencia es
más parecida al cuadro que la momia de
París, en específico tiene las palmas de sus
manos junto a la cabe-za, tal como la figura
en el cuadro de Munch-esta observación es
absolutamente correcta (Figura 4).
Figura 4. Momia en Florencia
Foto: Saulo Bambi, Museo de Historia
Na-tural de Florencia
Adicionalmente, sostienen que la momia
llegó desde los Andes Centrales a Florencia en
el año 1883, diez años antes que Munch pintó
las primeras versiones de su famoso cuadro, de
forma que por lo menos la cronología de
sucesos permite que Munch haya visto la mo-
mia a tiempo. Además en el artículo se afirma
que Munch visitó la ciudad de Fiesole,
ubicada cerca de Florencia, en 1899, es decir
seis años después de pintar El Grito, lo cual,
siempre se-gún el artículo citado, deja abierto
la posibili-dad que Munch, en un viaje no
documentado, haya visitado Florencia antes
del año 1893 y de esta forma viera la momia.
Añade que el entonces director del mu-seo
de la Universidad de Florencia, Paolo
Mantegazza, podría haber tenido contacto con
el pintor por escrito, particularmente porque
Mantegazza viajó a Noruega en una
oportunidad. En cuanto al viaje de Mantega-
zza este antropólogo, es necesario especificar
que “tuvo lugar en el verano de 1879 con la
finalidad de estudiar el pueblo lapón, y que él
pasó en dicho viaje por Oslo(Rossi, 2002, p.
203). En 1879 Munch tenía recién 15 años,
aún no había iniciado sus clases de dibujo y lo
que es más importante, la momia aún no había
llegado a Florencia. Por ello la alusión a este
viaje de Mantegazza resulta inútil para
establecer alguna relación de Edvard Munch y
la momia.
Sin embargo, en 2004 también se anunció
que se iba a revisar toda la correspondencia
del otrora director y publicar luego los resul-
tados de esta pesquisa para mostrar que hubo
algún contacto entre Munch y Mantegazza.
Desde aquel entonces han pasado 10 años
sin que se conozca los resultados de esta in-
vestigación. Por ello, el autor del presente
artículo se puso en contacto con la arriba
citada Dra. Monica Zavattaro, actualmente,
responsable de la sección de Antropología y
Etnología del Museo de Historia Natural de
Florencia, para poder saber la posición actual
del Museo y sus investigadores, obteniendo la
siguiente respuesta:”La momia se encuen-tra
en Florencia desde 1883, cuando fue do-nada
al Museo por el doctor Oscar Perrone. Munch
pintó “El Grito” en 1893 y durante estos 10
años, no hay ninguna evidencia o documentos
que acrediten la visita del pintor al Museo de
Florencia.
| Cátedra Villarreal | V. 3 | No. 2 | julio-diciembre | 2015 | 199
Stefan Ziemendorff
Es cierto que la momia conservada en Flo-
rencia parece más que otros a la de la pintura,
pero también es cierto que en este asunto los
periodistas han escrito lo que querían (…) En
mi humilde opinión, esto es una mera
especulación, no hay pruebas de que Edvard
Munch ha llegado a Florencia para ver la
momia o incluso solo para visitar el museo.
(Dra. Zavattaro, comunicación por correo
electrónico, 06 de febrero de 2014).
Lo que sala la luz pública después de
2004 es la correspondencia completa de Ed-
vard Munch (emunch.no), lo que ha permi-
tido trazar su biografía de forma exacta, de-
jando claro que la visita a Florencia, tal como
escribe la Dra. Zavattaro realmente no tuvo
lugar, ni antes ni después del 1893, y que no
existe correspondencia con Paolo Mantegaz-
za, dejando la especulación periodística
so-bre la momia de Florencia sin
fundamento alguno.
Sin embargo, este episodio muestra que
es necesario profundizar los argumentos
de Ro-senblum de tal forma que se pueda
obtener certeza sobre la pregunta de saber
si la momia Chachapoyas del Museo
Etnográfico en París inspiró de verdad el
famoso cuadro de Edvard Munch.
El trasfondo real del Grito
El pintor mismo atribuyó la inspiración para
el cuadro en su conjunto a una situación que
describe primero en su diario, y luego en un tex-
to de forma poética con el cual adornó el mar-co
de la tercera versión del cuadro (Figura 5):
Figura 5. Placa metálica en el marco de “El Grito” de 1895 (Edvard Munch)
Caminaba con dos amigos en el sendero
cuando de repente se puso el sol y el cielo se
puso color de sangre, me detuve y me apo-yé
en una valla sobre el fiordo negriazul y la
ciudad se veían sangre y lenguas de fuego.
Mis amigos seguían caminando y yo temblaba
de miedo y sentí un grito infinito atravesando
la naturaleza. (Munch & Weisner, 1980, 189,
traducción propia).
Se comenzará con un análisis de los demás
elementos de la pintura para determinar si es-tos
se basan en la realidad o son ficticios, para
luego sacar conclusiones sobre si la figura cen-
tral corresponde a un modelo real (Figura 6):
(1) El camino. El punto exacto en el cual se
ubicaría el espectador del cuadro si estu-
viera en la escena original de “El Grito”
Figura 6. Los elementos de la pintura “El
Grito” de 1895 (Edvard Munch)
200 | Cátedra Villarreal | V. 3 | No. 2 | julio-diciembre | 2015 |
Edvard Munch y la Momia de un sarcófago de la Cultura Chachapoyas
ha sido identificado. Se trata del Valhall-
veien, un camino en el cerro Ekeberg en
Oslo, capital de Noruega, donde se ha
puesto una placa recordatoria.
(2) Las dos figuras en el fondo.
Represen-tan a los dos amigos que le
acompaña-ban a Munch en su paseo
por el fiordo en la situación clave
descrita arriba. Tal como en la
descripción, ellos se adelantan en el
camino, mientras él se queda atrás.
(3) La valla. Es la misma valla la cual men-
ciona Munch al describir la situación
clave que le inspiró para el cuadro.
(4) La bahía en el fondo. Representa una
parte del fiordo de Oslo, las dos bahías
pequeñas que la conforman se llaman
Bjørvika (la de atrás) y Bispevika (la
de adelante). La representación de am-
bas bahías es conforme a la realidad.
(5) El barco / los barcos en la bahía. En
las diferentes versiones del Grito se
muestran a veces uno a veces varios
veleros o goletas con las característi-
cas de la época, con varios mástiles. Su
presencia señala la existencia de un
puerto en el mismo sitio, en uso hasta
hoy día para trasbordadores.
(6) El cerro izquierdo. Se trata del
cerro Ullernkollern. Su ubicación es
igual-mente conforme a la realidad.
(7) El cerro derecho. Se trata del cerro
Holmenkollen, muy conocido por
sus trampolines de saltos de esquí.
Tal como aparece en el cuadro, en
la reali-dad se ve ligeramente más
grande que el Ullernkollern.
(8) El cielo. Según una fuente amplia-
mente citada, los colores fuertes del
cielo corresponderían a un fenóme-no
natural causado por la erupción del
volcán Krakatoa en 1883, cuyas
partículas repartidas en la atmósfera
aumentaron la intensidad de colores
en las puestas del sol (Olson, 2004).
Pero la descripción de Munch de la
situación en la que se inspiró el cua-
dro recién data de 1892, por lo cual la
explicación de la frecuencia general
de cielos fuertemente coloridos en los
veranos noruegos es más obvia (The
Private Life of a Masterpiece: Edvard
Munch - The Scream, 2001).
(9) El edificio a la derecha de la ba-
hía. Se trata probablemente de la
catedral de Oslo, ubicada en este
punto en la realidad. En los tiem-
pos de Munch fue el edificio do-
minante de esta parte de Oslo.
(10) La figura central. Es importante
con-siderar que existen unos cuadros
de Munch llamados Desesperación
(Fi-gura 7), creados el año anterior a
El Grito, que presentan precisamente
la misma esceneria con una sola dife-
rencia: la figura central.
Figura 7. Tres versiones de “Desesperación” de 1892 (Edvard Munch)
| Cátedra Villarreal | V. 3 | No. 2 | julio-diciembre | 2015 | 201
Stefan Ziemendorff
Tal como lo describe Munch en su relato
de la situación clave, estos cuadros muestran a
una figura (Munch mismo) que se queda de-
trás de sus amigos, apoyándose en la valla. La
vestimenta de la persona es semejante a la de
los dos amigos que se adelantan.
En El Grito se mantienen todos los ele-
mentos listados arriba es únicamente la
figura central que cambia, ahora despojada de
sus rasgos humanos y ya no apoyada en la
valla. De esta forma, es pues obvio que la
nueva figura central requiere una explicación
adicional, no comprendida en las referencias
que nos proporciona el pintor en su descrip-
ción de la situación clave. Considerando que
cada elemento del cuadro tiene su equivalen-
te en la realidad, se impone la conclusión de
que la figura central está igualmente basada
en algo que Munch habrá visto de verdad,
siendo la momia Chachapoyas la fuente de
inspiración más obvia por su similitud con la
figura pintada.
Hay otro indicio de la afinidad de
Munch por pintar motivos reales con restos
mortales de humanos como la momia
Chachapoyas - desplazados virtualmente al
fiordo de Oslo: su cuadro Døden ved roret
(noruego: “La muerte en el timón”, Figura
8), el cual data de 1893, igual que las dos
primeras versiones de “El Grito”.
Figura 8. “La muerte en el timón” de 1893
(Edvard Munch)
Nuevamente Edvard Munch representa
restos mortales, en esta oportunidad un es-
queleto, en el fiordo de Oslo con finalidades
artísticas. Por lo tanto, este motivo podría con-
siderarse como un padrón artístico de Munch, al
cual también corresponde el uso de momia.
Para entender por qué, estando en Berlín,
Edvard Munch pinta una momia que se en-
cuentra en París en un motivo del fiordo de
Oslo, basta citar al pintor mismo: “No pinto
lo que veo, sino lo que he visto (Hodin,
1948, p. 28, traducción propia).
Paul Gauguin y Edvard Munch en París
Diversas fuentes, sobre todo digitales, di-
funden la equivocación de que Edvard Munch
y Paul Gauguin vieron la momia juntos, du-
rante la exposición mundial en París de 1889.
Dos argumentos principales refutan
esta afirmación: Primeramente, Paul
Gauguin ya creó sus primeras obras
inspiradas en la momia el año anterior a
dicha exposi-ción mundial, y luego en
ningún momento durante el tiempo que
duró la exposición mundial Munch y
Gauguin estuvieron jun-tos en París.
Sin embargo, es verdad que fue durante la
exposición mundial que Munch entró en
contacto directo con la obra de Paul Gauguin.
Este, molesto que sus obras fueran ignoradas
por la exposición oficial, había organizado -
conjuntamente con otros pintores postimpre-
sionistas - una exposición cerca de la entrada
al campo de la exposición mundial, precisa-
mente en el Café Volpini.
En esta exposición Paul Gauguin era el
máximo exponente, exponiendo entre sus obras
también cuatro cuadros inspirados en la momia
(Eve bretonne I, Vendanges à Arles, Misères
humaines y Aux roches noires I). Este último,
una litografía, sirvió de portada del ca-tálogo de
la exposición, por ello no podrá ha-ber sido
ignorado por Edvard Munch cuando
202 | Cátedra Villarreal | V. 3 | No. 2 | julio-diciembre | 2015 |
Edvard Munch y la Momia de un sarcófago de la Cultura Chachapoyas
muy probablemente visitó la exposición,
se-gún afirman varios investigadores
(Schneede, 2009; Jaworska, 1995).
La llegada de Munch a París en octubre de
1889 para tomar clases de pintura junto con
otros noruegos está claramente a favor de esta
tesis, ya que su profesor León Bonnat solía
en-viar a sus alumnos a una serie de
exposiciones de arte. Pero cuando Munch
supuestamente visitó la exposición de
Gauguin, este ya no se encontraba en París,
sino en la Bretaña don-de, en el último cuarto
de 1889 hasta enero de 1890, tuvo el colmo
de su “Período peruano”, creando tres cuadros
basados en la momia (La vie et la mort,
Nirvana y el relieve Soyez Amoureuses, Vous
Serez Heureuses), así como varios
autorretratos en forma de vasijas mochicas.
Al regreso de Gauguin a París a inicios
de febrero de 1890, Munch aún estaba ahí, y
los dos pintores podrían haberse visto en los
tres meses siguientes hasta la partida de
Gauguin. Aunque no existan registros de tal
encuentro, es probable que se diera, ya que
Gauguin, de-bido a su matrimonio con una
danesa, tenía contactos estrechos con la
colonia de artistas daneses y noruegos en
París, como se mani-fiesta en una carta a su
esposa Mette en 1889, en la cual menciona
que “los daneses y norue-gos acudieron
una exposición suya (Gauguin, 1970, p. 34).
No cabe dudas que Munch perteneció a
esta colonia, ya que desde su llegada a
París compartía un departamento con sus
paisanos Valentin Killand (un escultor) y
el pintor Kalle Løchen (Prideaux, 2007).
Muy aparte de la influencia artística de
Gauguin a Munch y los amplios parecidos
entre la momia y la figura central de El
Grito, ambos ya expuestos por
Rosenblum, existen entonces argumentos
adicionales de mucho peso a favor de una
relación Momia Gau-guin - Munch.
La Madonna de Edvard Munch y la momia
Madonna, el otro cuadro mundialmente
famoso de Edvard Munch, también ha sido
superficialmente puesto en relación con la
momia Chachapoyas por el mismo Rosen-
blum en su primera publicación de 1975 (Ro-
senblum, 1975). No vuelve a mencionar esta
hipótesis en su argumentación más extensa
sobre la relación Grito - momia de 1978. Sin
embargo la hipótesis fue nuevamente repetida
poco después por el conocido crítico de arte
Brooks Adams (Adams, 1979).
Figura 9. Litografía “Madonna” de
1895 (Edvard Munch)
La figura del cuadro Madonna que fue po-
siblemente inspirada en la momia hoy día ya
no es apreciable en las versiones pintadas, ya
que estaba representada solamente en el mar-
co de madera de estas versiones, hecho por el
pintor y perdido poco tiempo después de su
creación, de modo que solo se conoce de fo-
tos antiguas y de las numerosas litografías que
hizo Munch entre los años 1895 y 1902 (Figu-
ra 9). Muchas veces se les llama Madonna
med foster og sædceller (noruego: “Madonna
con feto y espermatozoides”) a las
mencionadas litografías. Este nombre indica
lo que muestra también antiguamente el
marco. Es al feto que Rosenblum y Adams
atribuyeron la inspira-ción en la momia.
| Cátedra Villarreal | V. 3 | No. 2 | julio-diciembre | 2015 | 203
Stefan Ziemendorff
Tanto la época de creación de las pinturas y
litografías de la Madonna - 1894 y 1895, es
de-cir prácticamente paralelamente con El
Grito -, como el uso de la momia como
inspiración para el feto, estando la momia en
posición fetal, refuerzan la hipótesis. Además,
existen muchos parecidos más entre la figura
del feto y la momia, desde la desnudez, la
apariencia andrógina y la calvez hasta las
profundas cavi-dades oculares.
solo se mantiene en fetos y en niños
recién nacidos (Figura 11), mientras en
adultos, como el caso de la momia
Chachapoyas, ya no es visible.
Por ello y por su exterior muy parecido
a las figuras del cuadro y por la condición
de fetos en la cual los representa Munch,
es prác-ticamente imposible que la momia
Chachapo-yas fuera el modelo de las
figuras de feto de la Madonna.
Figura 10 Aguafuerte
“Madonna” de 1894 (E. Munch)
Sin embargo, surge una duda grave al
observar otra versión poco conocida del
mismo cuadro, un aguafuerte que muestra
también dos figuras de feto, pero en varia-
ciones que en varios aspectos se alejan de la
momia (Figura 10). Lo más resaltante de estas
figuras es la cabeza agrandada, pica para
fetos humanos durante el segundo ter-cio del
embarazo, lo parece implicar que no fue la
momia que sirvió de modelo para su creación,
sino fetos verdaderos, por ejem-plo los de la
seria expuesta en el tiempo de Munch en el
mismo Museo Etnográfico del Trocadéro. Las
suturas en los cráneos con-firman esta
antítesis de modo contundente. La sutura
metopica (la rayadura en el frente, ver
flechas) es visible aún en la litografía y
Figura 11. Cráneo de un feto.
(Foto: Víctor N. Vargas Zubiate)
Otros cuadros de Edvard Munch y la momia
Hay otro cuadro de Munch, titulado Stor-
men (noruego: La tormenta), al cual hasta
ahora nadie le ha atribuido directamente al-
guna relación con la momia; pero hay varios
expertos que se han dado cuenta del muy apa-
rente parecido entre algunas figuras en este
cuadro y la figura central de El Grito (Eggum,
1978 a; Bischoff, 2005).
La escena representada en el cuadro está
nuevamente ambientada en el fiordo de
Oslo, precisamente en la playa del pequeño
poblado Åsgårdstrand, donde Munch solía
pasar sus veranos. Muestra un grupo de
personas que se protegen con las manos del
fuerte viento de una tormenta.
204 | Cátedra Villarreal | V. 3 | No. 2 | julio-diciembre | 2015 |
Edvard Munch y la Momia de un sarcófago de la Cultura Chachapoyas
Figura 12. Recorte de “La Tormenta” de 1893.
(Edvard Munch)
Entre ellas hay un personaje mucho más
parecida que las otras a la figura principal del
Grito (flecha roja, en la Figura 12). Debido a
la poca precisión con la cual Munch traza
dicha figura, una comparación directa con la
momia resulta difícil, pero el obvio parecido
con la fi-gura del Grito y el mismo año de
creación de ambos cuadros (1893) deben de
ser suficien-te evidencia de que también en
este cuadro la momia fue una de las fuentes de
inspiración del pintor. Adicionalmente, existe
una versión litográfica, muy poco modificada,
del mismo cuadro (Anexo 1).
La puesta en relación de otros cuadros de
Edvard Munch con la momia resulta difícil
por varias razones: Por un lado, el propio es-
tilo bastante reduccionista de Munch dificulta
una identificación precisa. Por otro lado, du-
rante toda su carrera artística de más de medio
siglo los temas más recurrentes son la muerte,
enfermedades, desesperación y angustia, lo
que se refleja en sus cuadros por el uso muy
repetitivo de calaveras, esqueletos y cadáveres
(Eggum, 1978 b; Nergaard, 1978).
Pero hay un cuadro en su frondosa obra el
cual permite, de forma ejemplar y con cierta
seguridad, afirmar que también contiene una
figura inspirado en la momia. Se trata de la li-
tografía Urnen (noruego: La Urna) en la cual
hay una figura que tiene un amplio parecido
con la momia. Además, la obra data de
1896, es decir solo un año después a dos
versiones de El Grito (Figura 13).
Figura 13. Recorte de “La
Urna de 1896 Edvard Munch
También es interesante considerar que la
fi-gura está retratada como mujer con pelo
largo, como suele aparecer en los cuadros
de Gau-guin, lo cual conlleva a la pregunta
de (saber) si la fuente de inspiración de
Munch fueron los cuadros de Gauguin, la
momia misma sin interferencia o ambos.
Robert Rosenblum parece inclinarse
por la inspiración directa en la momia,
aunque afir-ma al mismo tiempo que
Munch debe tam-bién haber conocido los
cuadros de Gauguin inspirados en la
momia misma (Rosenblum, 1978).
¿Se inspiró El Grito directamente en la
mo-mia o en los cuadros de Gauguin?
Para saber si Edvard Munch se inspiró di-
rectamente en la momia, en los cuadros de
Gauguin derivados de ella o en ambas fuen-tes
de inspiración es indispensable una ex-haustiva
comparación de las características de la momia,
de la imagen de la figura central del Grito y de
la figura de La Urna de Munch (no se
considerará La tormenta, debido a que muestra
la misma figura que el Grito, pero con menos
lujo de detalles) y de aquellos cuadros de Paul
Gauguin que puede haber conocido
| Cátedra Villarreal | V. 3 | No. 2 | julio-diciembre | 2015 | 205
Stefan Ziemendorff
Munch (Figura 14). Entre los últimos figuran
los que Gauguin expuso en el café Volpini en
1889 y aquellos que trajo de la Bretaña a
ini-cios de 1890.
Figura 14. Comparación (según E. Munch, T. Hamy y P. Gauguin)
1 Recorte de: Urnen (noruego: La Urna)
2 Recorte de: Der Schrei, 1893 (alemán: El Grito)
3 Foto de la momia (Hamy, 1897, Lamina XXXIII)
4 Recorte de: Soyez Amoureuses, Vous Serez Heureuses I (francés:
Enamo-raos y seréis felices I)
5 Recorte de: Eve bretonne I (francés: Eva bretona I)
6 Recorte de: Vendanges à Arles (francés: Vendimia en Arlés)
Para la comparación de las
características se usarán nuevamente los 13
criterios elabora-dos en el artículo sobre la
relación de Gauguin con la momia
Chachapoyas (Ziemmendorff, 2014).
Figura 15. Características resaltantes de la
momia Chachapoyas
(Foto arriba: Clement Laronde, Foto abajo:
E.T.Hamy, 1897, Lamina XXXIII)
En este análisis comparativo resulta que,
en El Grito, Edvard Munch se sirve de una
serie de características de la momia que no
apare-cen en ninguno de los cuadros de
Gauguin: la apariencia andrógina de su figura,
mientras que las de Gauguin son claramente
femeninas; la calvedad, mientras que las
figuras de Gau-guin tienen pelo; y las
cavidades oculares cla-ramente visibles, que
son prácticamente au-sentes en los cuadros de
Gauguin que Munch puede haber conocido.
Todo ello indica que El Grito no fue ins-
pirado en los cuadros de Gauguin, sino la
momia misma. El caso del cuadro Urnen de
Munch es diferente: la obra aparenta ser
inspirada en los motivos de la Eva de Gau-
guin (por ejemplo Eve bretonne I). Tan
como la Eva, El Grito y la momia, la figura
tiene la boca abierta. Igualmente como la
Eva y la momia, pero a diferencia del Grito,
la figura es representada en posición fetal,
desnuda y con la cabeza inclinada. Pero, y
esto es deci-sivo, toma de la Eva dos
características que la diferencian del Grito y
la momia: tiene cabe-llo y es femenina.
206 | Cátedra Villarreal | V. 3 | No. 2 | julio-diciembre | 2015 |
Edvard Munch y la Momia de un sarcófago de la Cultura Chachapoyas
En conclusión, esto significa que Munch sí
se inspiró directamente en la momia para
elaborar El Grito y La Tormenta, mientras
que al mismo tiempo debe de haber cono-cido
- y usado muy probablemente como fuente de
inspiración - los cuadros de Gau-guin. Esto
no sorprende, ya que la inspira-ción en la
momia no es la única prueba de la influencia
artística de Gauguin en Munch, sino que
también se manifiesta en el uso de campos
grandes de colores fuerte, así como en la
intención de retratar el interior del
alma del pintor más que la apariencia de
la naturaleza.
La alta probabilidad de que Munch haya
visto la momia personalmente en el
entonces Museo Etnográfico del Trocadéro
se ve refor-zada por la posible inspiración
de los fetos de la Madonna en una serie de
fetos que, en esta época formaban parte de
la exposición perma-nente de este museo.
La comparación comple-ta de los cuadros
con la momia se encuentra en la Tabla 1.
Tabla 1
Comparación de la momia Chachapoyas con figuras de cuadros de Munch y Gauguin
Atributos primarios de la momia
Coinci-
dencia de
Cabeza
Artista
Obras
Cavidades
Boca
Rodillas
Cuerpo
Aparen-
atributos
Cráneo
soportada
prima-
oculares
abier-
inclina-
desnu-
cia an-
calvo
por las
rios
profundas
ta
das
do
drógina
manos
El Grito
NO
NO
5 de 7
EDVARD
(1893)
(71%)
MUNICH
La Urna
NO
PARCIAL
SI
PARCIAL
NO
4 de 7
(57%)
Eve breto-
NO
NO
NO
5 de 7
PAUL
na I
(57%)
Enamoraos
3 de 6
GAUGUIN
NO
NO
-
NO
y seréis..
(50%)
Vendimia
PARCIAL
NO
NO
NO
2,5 de 7
en Arlés
(36%)
Atributos secundarios de la momia
Artista
Obras
Una cavidad
Nariz
Huesos
Hombro
Pie iz-
Coinciden-
Cabeza
cigomáti-
izquier-
quierdo
ocular más
cia total
inclinada
cos resal-
do resal- sobre pie
pequeña
plana
tantes
tante
derecho
EDVARD
El Grito
NO
NO
-
7 de 11
MUNICH
(1893)
(64%)
La Urna
NO
-
-
-
5 de 8
(63%)
PAUL
Eve breto-
NO
NO
NO
NO
6 de 13
GAUGUIN
na I
(46%)
Enamoraos
PARCIAL
NO
NO
-
4,5 de 10
y seréis..
(45%)
Vendimia
NO
NO
5,5 de 12
en Arlés
(46%)
| Cátedra Villarreal | V. 3 | No. 2 | julio-diciembre | 2015 | 207
Stefan Ziemendorff
Conclusiones
Se han reforzado los de ya por sólidos
ar-gumentos de Robert Rosenblum acerca de
la inspiración de la figura central de El Grito
en la momia Chachapoyas, confirmando así su
hipótesis. En específico estos argumentos son:
Se ha podido refutar por completo la
úni-ca hipótesis alternativa conocida
sobre el origen de la figura central del
Grito, la inspiración en otra momia
ubicada en Florencia, principalmente
porque Munch no puede haberla visto
antes de pintar El Grito.
La cronología y las circunstancias indican
con muy alta probabilidad que Edvard
Munch ha visto las obras de Paul Gauguin
inspiradas en la momia que se expusieron
en 1889 en el Café Volpini en París.
Entre febrero y abril de 1890, Edvard
Munch y Paul Gauguin estuvieron al
mismo tiempo en París, donde también
estaba la momia, de la cual ya se sabe a
ciencia cierta que Paul Gauguin basó va-
rias de sus obras en ella. Es justamente en
este momento que Paul Gauguin estaba
concluyendo su fase más productiva en
términos de obras inspiradas en su pasa-
do peruano, especialmente por la momia.
Además, tenía conexiones intensas con la
comunidad artística escandinava en París
a la cual pertenecía Munch, cuya inspira-
ción en la obra de Gauguin resulta signi-
ficativa.
La descripción de situación que inspiró
a Munch, no explica la figura central, la
cual por ende requiere otra explicación.
Todos los elementos del Grito fueron ba-
sados en la realidad, lo que hace por lo
menos improbable la hipótesis alternativa
de que la figura central sea el producto de
la pura imaginación del pintor.
Este último punto se ve reforzado por el
hecho de que, en el mismo año de la crea-
ción del Grito, Munch recurrió nueva-
mente a restos mortales (un esqueleto) en
un ambiente similar (el fiordo de Oslo) en
otra pintura (La muerte en el timón).
Adicionalmente, se ha podido reforzar
la hipótesis de Rosenblum sobre la
inspira-ción de Munch tanto en la
momia como en los cuadros de Munch,
en específico se ha mostrado que:
Edvard Munch se inspiró directamente
en la momia Chachapoyas para la
figura cen-tral de El Grito.
Para la litografía La Urna, podrá
haberse inspirado adicionalmente en
los cuadros de Gauguin.
Se ha comprobado que las figuras en el
cuadro y la litografía La Tormenta fueron
igualmente inspiradas en la momia. Al mis-
mo tiempo, se ha demostrado que el feto en
el cuadro de la Madonna muy
probablemente no es inspirado en la momia.
208 | Cátedra Villarreal | V. 3 | No. 2 | julio-diciembre | 2015 |
Edvard Munch y la Momia de un sarcófago de la Cultura Chachapoyas
ANEXO 1 - OBRAS DE MUNCH INSPIRADAS EN LA MOMIA
Título: Der Schrei der Natur o Der Schrei (alemán: El Grito de la
naturale-za o El Grito)
Fecha y lugar de creación: 1893 en Berlín (Alemania)
Cantidad: ejemplar único
Medidas: 74 cm x 56 cm
Técnica: Tiza en cartón
Localización: Museo Munch (Oslo, Noruega)
Primera mención de la relación con la momia:
Rosenblum, 1975, 111; Rosenblum, 1978, 7-8
Título: Der Schrei der Natur o Der Schrei (alemán: El Grito de la
naturale-za o El Grito)
Fecha y lugar de creación: 1893 en Berlín (Alemania)
Cantidad: ejemplar único
Medidas: 91 cm × 73.5 cm
Técnica: Óleo, témpera y pastel en cartón
Localización: Galería Nacional (Oslo, Noruega)
Primera mención de la relación con la momia:
Rosenblum, 1975, 111; Rosenblum, 1978, 7-8
Título: Der Schrei (alemán: El Grito)
Fecha y lugar de creación: 1895 en Berlín ? (Alemania)
Cantidad: ejemplar único
Medidas: 79 cm x 59 cm
Técnica: Pastel en cartón
Localización: Colección privada (Nueva York)
Primera mención de la relación con la momia:
Rosenblum, 1975, 111; Rosenblum, 1978, 7-8
Título: Der Schrei (alemán: El Grito)
Fecha y lugar de creación: 1910 en Oslo (Noruega)
Cantidad: ejemplar único
Medidas: 83.5 cm x 66 cm
Técnica: Tempera en cartón
Localización: Museo Munch (Oslo, Noruega)
Primera mención de la relación con la momia:
Rosenblum, 1975, 111; Rosenblum, 1978, 7-8
| Cátedra Villarreal | V. 3 | No. 2 | julio-diciembre | 2015 | 209
Stefan Ziemendorff
Título: Geschrei (alemán: Griterío)
Fecha y lugar de creación: 1895/96 en Berlín (Alemania)
Cantidad: Más de 100
Medidas: 35.5 cm x 25.4 cm
Técnica: Litografía, algunas coloridas a mano
Localización: Varias
Primera mención de la relación con la momia:
Rosenblum, 1975, 111; Rosenblum, 1978, 7-8
Título: Stormen (noruego: La tormenta)
Fecha y lugar de creación: 1893 en Berlín ? (Alemania)
Cantidad: Ejemplar único
Medidas: 91.8 cm x 130.8 cm
Técnica: Óleo sobre lienzo
Localización: Museo de Arte Moderno (Nueva York,
EE.UU.)
Primera mención de la relación con la momia:
Solo in-directamente en relación con “El Grito”, por
ejemplo en: Eggum, 1978a, 40; Bischoff, 2005, 38
Título: Stormen (noruego: La tormenta)
Fecha y lugar de creación: 1908/ 1909 en
Warnemünde (Alemania) o Kragerø (Noruega)
Cantidad: Desconocida
Medidas: 21,7 cm x 32,5 cm
Técnica: Xilografía
Localización: Varias
Primera mención de la relación con la momia: ver
cuadro anterior
Título: Urnen (noruego: La Urna)
Fecha y lugar de creación: 1896 en Berlín (Alemania)
Cantidad: más de 50
Medidas: 46.2 cm x 26.8 cm
Técnica: Litografía
Localización: Varias
Primera mención de la relación con la momia: En el presente artículo
210 | Cátedra Villarreal | V. 3 | No. 2 | julio-diciembre | 2015 |
Edvard Munch y la Momia de un sarcófago de la Cultura Chachapoyas
ANEXO 2 - OBRAS DE MUNCH PROBABLEMENTE NO INSPIRADAS EN LA MOMIA
Título: Madonna o Liebende Frau (alemán: Mujer amante)
Fecha y lugar de creación: 1894 probablemente en
Berlín (Ale-mania)
Cantidad: Ejemplar único, existen otras cuatro versiones pintadas
Medidas: 90.5 cm x 70.5 cm
Técnica: Óleo sobre lienzo
Localización: Galería Nacional (Oslo, Noruega)
Primera mención de la relación con la momia:
Rosenblum, 1975, 111; Adams, 1979, 134
Título: Madonna o Madonna med foster og sædceller (noruego:
Madonna con feto y espermatozoides)
Fecha y lugar de creación: En varios lugares entre 1895 - 1902
Cantidad: 150 aprox.
Medidas: 60 cm x 44.1 cm
Técnica: Litografía, algunas coloridos a mano
Localización: Varias
Primera mención de la relación con la momia:
Rosenblum, 1975, 111; Adams, 1979, 134
Título: Madonna
Fecha y lugar de creación: 1894 probablemente en
Berlín (Ale-mania)
Cantidad: Desconocida
Medidas: 36 cm x 26.5 cm
Técnica: Aguafuerte
Localización: Varias
Primera mención de la relación con la momia:
Rosenblum, 1975, 111; Adams, 1979, 134
Agradecimiento
Quiero expresar mi gratitud a Clément Laron-
de quien aportó las fotografías de los bosque-
jos de Gauguin y la foto de la cabeza de la
momia, al Instituto Iberoamericano de Berlín
que dio los permisos para la fotografía de la
momia del libro de Hamy, a la Dra. Monica
Zavattaro del Museo de Historia Natural de
Florencia por sus aclaraciones respeto a la
mo-mia peruana en su museo, a Víctor
Napoleón Vargas Zubiate por la foto de la
calavera del feto, a Michaela Schmidts por
la revisión del presente artículo, así como a
Stefania Silvestri y Kyle Mosher por
apoyarme con trabajos de traducción.
| Cátedra Villarreal | V. 3 | No. 2 | julio-diciembre | 2015 | 211
Stefan Ziemendorff
Referencias
Adams, B. (1979). The poetics of Odilon
Re-dons “Closed eyes”. Arts
Magazine, 54(5), 130-134.
Bischoff, U. (2005). Edvard Munch (1863-
1944). Bilder vom Leben und vom Tod.
Colonia, Alemania: Taschen.
Bugler, J. (Productor). (2001). The
Private Life of a Masterpiece: Edvard
Munch The Scream [Documental].
Londres: BBC TWO.
Eggum, A. (1978 a). Major Paintings. En Ed-
vard Munch (Ed.), Edvard Munch: Sym-
bols & Images (pp. 33-76). Washington
D.C.: National Gallery of Art.
Eggum, A. (1978 b). The Theme of
Death. En Edvard Munch (Ed.),
Edvard Munch: Symbols & Images
(pp. 143-183). Was-hington D.C.:
National Gallery of Art.
Gauguin, P. (1970). Briefe. Paul Gauguin in
seinen Briefen an seine Frau Mette und
die Malerfreunde Emile Schuffenecker,
Emile Bernard und Georges Daniel de
Monfreid. Berlín: Henschelverlag.
Hamy, E. T. (1897). Galerie américaine du Musée
d Ethnographie du Trocadéro: choix de
pieces archéologiques et ethnogra-phiques
(Vol. 1). Paris: Ernest Leroux.
Hodin, J.P. (1948). Edvard Munch: Der Genius
des Nordens. Estocolmo: Neuer Verlag.
Jaworska, W. (1995). Munch und
Przybys-zewski. En Matuszek, G.
(Ed.), Über Stanislaw Przybyszewski:
Rezensionen, Erinnerungen, Porträts,
Studien 1892-1995:
Rezeptionsdokumente aus 100 Jahren
(pp. 212-228). Paderborn: Igel Verlag.
Lorenzi, R. (2004). Italian Mummy Source of
‘The Scream’? Recuperado el 30 de ju-
nio del 2013 de http://web.archive.org/
web/20041011032521/http://dsc.discov-
ery.com/news/briefs/20040906/scream.
html.
Munch, E. & Weisner, U. (1980). Edward
Munch: Liebe, Angst, Tod. Bielefeld:
Kunsthalle Bielefeld.
Nergaard, T. (1978). Despair. En Edvard
Munch (Ed.), Edvard Munch: Symbols
& Images (pp. 113-141). Washington
D.C.: National Gallery of Art.
Olson, D. W., Doescher, R. L., Olson, M. S.
(2004). The Blood-Red Sky of the Scream.
APS News, 13(5), 8.
Prideaux, S. (2007). Edvard Munch. Behind
the Scream. Yale: Yale University Press.
Rosenblum, R. (1975). Modern painting and the
northern romantic tradition. Friedrich to
Rothko. Nueva York: Thames and Hudson.
Rosenblum, R. (1978). Edvard Munch:
Some Changing Contexts. En Edvard
Munch (Ed.), Edvard Munch: Symbols
& Imag-es (pp.1-10). Washington D.C.:
National Gallery of Art.
Rossi, L. (2002). Alla ricerca dell”estasi del-
la natura”: il viaggio scandinavo di Paolo
Mantegazza. In Chiarelli, C. & Pasini,
W. (Eds.), Paolo Mantegazza. Medico,
Antro-pologo, Viaggiatore. Selezione di
contributi dai convegni di Monza,
Firenze, Lerici (pp. 203-213). Florencia,
Italia: Firenze Uni-versity Press.
Sandoval Bayona, W. (07 de diciembre
del 2013). Al encuentro del sarcófago
de la momia que inspiró “El grito”. El
Comer-cio, p. A34.
Schneede, U. M. (2009). Die Kunst der
klassi-schen Moderne. Múnich,
Alemania: C.H. Beck.
Vidal-Senéze, P. & Noetzli, J. (1877). Sur des
momies découvertes dans le Haut Pérou.
Bulletin de la Société d’anthropologie de
Paris, 2(12), 640-641.
Ziemendorff, S. (2014). La momia de un
sarcófago de la cultura Chachapoyas en la
obra de Paul Gauguin. Cátedra Villareal,
2(2), 107-127.
212 | Cátedra Villarreal | V. 3 | No. 2 | julio-diciembre | 2015 |