Propiedades Psicométricas del Cuestionario de
Agresividad Premeditada e Impulsiva en adolescen-
tes de Florencia de Mora-Trujillo-La Libertad
Psychometric properties of the premeditated and impulsive aggression
questionnaire on adolescents of Florencia de Mora-Trujillo-La Libertad
Recibido: setiembre 17 de 2014 | Revisado: noviembre 19 de 2014 |
Aceptado: diciembre 04 de 2014
Jessenia Ybañez Carranza1
Ab s t r act
This research aimed to discover the Psychometric Properties of
the Premeditated and Impulsive Aggression Questionnaire on ado-
lescents in the district of Florencia de Mora. The sample consisted
of 525 adolescents aged 12 to 17 with a type of simple stratified ran-
dom sampling. Construct validity reached an adequate correlation
corrected item-test in all the items that make up the questionnaire,
obtaining correlations above the suggested value of 0.2. Also on in-
ter validity scales a correlation both optimal (r = 0.665) and highly
significant (p <0.01) was obtained between the scales. Moreover, the
test achieves an acceptable reliability on both scales; both Pre-
meditated Aggression Scale (alpha = 0.761) and Impulsive Aggres-
sion scale (alpha = 0.818). Regarding the analysis of variables, there
are significant differences in the variable function thereby deter-
mining percentile scales. Therefore we conclude that Premeditated
Aggression and Impulsive Questionnaire is an instrument suitable
for Florencia de Mora psychometric characteristics.
Keywords: impulsive and premeditated aggression,
adolescents, validity, reliability, standards
Re su m e n
Esta investigación tuvo como finalidad comprobar las Propie-
dades Psicométricas del Cuestionario de Agresividad Premeditada e
Impulsiva en adolescentes en el distrito de Florencia de Mora. La
muestra estuvo conformada por 525 adolescentes entre 12 y 17 años
con un tipo de muestreo aleatorio simple estratificado. La validez
de constructo alcanza una adecuada correlación ítem-test corregida
en todos los ítems que conforman el cuestionario, obteniendo
correlaciones por encima del valor sugerido de 0.2. Asimismo en la
validez por inter escalas se obtuvo una correlación buena (r=0.665)
y altamente significativa (p=0.01) entre las esca-las. Por otra parte,
la prueba alcanza una confiabilidad aceptable en ambas escalas;
tanto en la escala de Agresividad Premeditada (Alfa= 0.761) y en la
escala de Agresividad Impulsiva (Alfa=0.818). En lo referente al
análisis de variables, se encuentran diferencias significativas en
función a la variable determinándose así bare-mos percentilares.
Por ello, se concluye que el Cuestionario de Agresividad
Premeditada e Impulsiva es un instrumento con ca-racterísticas
psicométricas apropiadas para Florencia de Mora.
Palabras clave: agresividad premeditada e impulsiva,
adoles-centes, validez, confiabilidad, baremos
1 Universidad César Vallejo de
Trujillo Correo: jcarranza@gmail.com
| Cátedra Villarreal | Lima, perú | V. 2 | N. 2 | PP. 29-39 | julio-diciembre | 2014 | issn 2310-4767 29
Jessenia Ybañez Carranza
Introducción
Una de las problemáticas más comunes del
adolescente, suele ser la agresividad; que gene-
ralmente se origina en la familia y la escuela.
Fernández (1999) indica que la propia estruc-
tura social, familiar y sus principios competi-
tivos son las causas principales del joven para
adquirir actitudes violentas.
Asimismo, la intención y motivación de la
agresión por parte del adolescente está guiada
por diversos factores. Andreu (2009) refiere
que el comportamiento agresivo va dirigido al
logro de una meta o finalidad específica.
Claro está que la conducta orientada al daño
se ve guiada por el propósito deliberado y la
intencionalidad. No obstante, la planificación
y la ejecución deliberada de comportamientos
agresivos está mediada por diferentes proce-
sos y mecanismos psicobiológicos y sociocul-
turales.
De esta manera y tal como menciona el
au-tor, la conducta agresiva posee un origen
neta-mente familiar y extrafamiliar ya que
la acción de daño es determinada por un
objetivo espe-cífico del propio adolescente
monitoreado por juicios negativos y que
estos se van acentuan-do de época en época.
Es así que en un estudio de comporta-
miento agresivo realizado por Pastén, Lobos y
Mosqueda (2011), indica que los adolescen-
tes muestran un nivel de agresividad alto. El
mayor porcentaje pertenece a familias cuyo
patrón de crianza es inconsistente (33,3%), en
cambio, los niños que presentan baja agresi-
vidad o que no son agresivos, el mayor por-
centaje pertenece a familias cuyo patrón de
crianza predominante es el democrático (47%
y 46,4% respectivamente). Esta asociación in-
dicó significancia.
Por otra parte, cabe mencionar que la pre-
sencia de los medios de comunicación con
contenidos agresivos, se encuentra al alcan-ce
de los menores de edad. Los infantes son
bombardeados desde diversos frentes, por
te-levisión, el internet, los videojuegos,
incluso dentro del mismo núcleo familiar,
llenando sus mentes de violencia.
Ramos (2010) refiere que estos hechos so-
ciales han influido de cierta manera en el com-
portamiento de los adolescentes, ya que ha sido
muy evidente el cambio conductual que se ha
presentado en las últimas generaciones.
Es así que en las instituciones educativas
se ve inmersa esta problemática, donde los
alumnos, van deteriorando con estas
actitudes diversas áreas funcionales como:
relaciones interpersonales, liderazgo, ajuste
emocional, autoestima, capacidad para
resolver proble-mas, extroversión, toma de
decisiones, entre otras.
Dentro de la teoría de Andreu (2010) “la
agresividad es un constructo que hace
referen-cia a un complejo proceso psicológico
que, de forma directa o indirecta, tendría por
objetivo producir un daño, físico o verbal, que
pone en peligro, activa o pasivamente, la vida
de otro individuo”.
Para Andreu (2010, citando a Kassinove &
Tafrate, 2005) la agresividad se refiere a la dis-
posición persistente a ser agresivo en varias si-
tuaciones diferentes. Debe quedar claro que la
agresividad no es una forma de agresión, por lo
contrario, es una serie de experiencias que
varían en su intensidad, frecuencia y dura-ción
pero que no siempre puede conducir a la
agresión. Por lo tanto, lo que define a la agre-
sividad sería una constelación de respuestas que
se experimentan internamente y que en función
de nuestras propias diferencias, cultu-rales y
sociales se revelarán de forma externa. Así
entendida la agresividad se manifiesta en tres
niveles:
El nivel emocional: en el que se acompaña
de emociones, tales como la ira y se manifiesta
por medio de la expresión facial y los gestos o
del cambio del tono o volumen en la voz.
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Propiedades Psicométricas del Cuestionario de Agresividad Premeditada e Impulsiva en adolescentes de Florencia de Mora-Trujillo- La Libertad
El nivel cognitivo: en el que están presentes
fantasías destructivas, elaboración de planes
agresivos e ideas de daño o perjuicio.
El nivel conductual: en el que pueden
estar presentes manifestaciones corporales
verbales y físicas explícitas. Este nivel es
el que común-mente denominamos
agresión o conducta agresiva.
Las funciones de la agresión es reflexionar
sobre la propiedad fundamental de la conduc-ta
“motivada” que es la de estar orientada a la
consecución de metas y objetivos. El compor-
tamiento agresivo no está carente de objetivos,
sino que por el contrario está dirigido al logro de
una meta o finalidad específica. Claro está que
la conducta orientada al daño se ve guiada por el
propósito deliberado y la intencionali-dad. Sin
embargo, la planificación y la ejecu-ción
deliberada de comportamientos agre-sivos está
mediada por diferentes procesos y mecanismos
psicobiológicos y socioculturales (Berkowitz,
1996).
Durante las últimas décadas, la agresividad
se ha clasificado de varias maneras en función
de su expresión o según el objetivo de la agre-
sión. Sin embargo, el estudio de las funciones
motivacionales de la agresión ha dado lugar a
una conceptualización dicotómica que es la
que más valor heurístico presenta y es la que
establece una clara distinción entre agresión
impulsiva y premeditada (Andreu, Ramírez
y Rainel (2006). En pocas palabras, esta dico-
tomía viene a reflejar la acción de los
procesos biológicos, psicológicos y sociales
en la ejecu-ción de una conducta agresiva.
Estos procesos corresponderían a distintos
momentos en la secuencia que se origina en la
codificación de indicios en una interacción
social, el de-seo de una meta, su búsqueda y,
finalmente, la ejecución de la conducta.
Psicológicamen-te, la motivación tendría que
ver con aspectos direccionales y prospectivos;
mientras que la emoción haría referencia a
reacciones afecti-vas referidas a la progresión
eficaz hacia una meta determinada.
De tal forma, toda agresión conlleva la in-
tención de causar daño, pero el perjuicio no
siempre es su principal objetivo o motivación.
Existirían objetivos tanto a corto como a lar-
go plazo. Es decir, los agresores pueden tener
otras metas en mente, además de la de produ-
cir daño, cuando atacan a sus víctimas. Para
aclarar estos aspectos, Andreu (2010, citando
a Bushman & Anderson 2001) incorpora la
distinción entre metas o fines últimos e in-
mediatos que permite comprender mejor las
motivaciones de la agresión. La intención de
causar daño estaría presente en toda agresión,
aunque pueda expresarse de manera necesaria
solo como un fin inmediato. Claramente, es el
caso de la agresión impulsiva u hostil. Por el
contrario, el fin último puede conducir a di-
ferentes formas de agresión, de acuerdo a si se
obtiene beneficio o no. La distinción entre
fines últimos o inmediatos permite analizar
cuáles son los procesos comunes y específicos
entre ambos tipos de agresión, con la ventaja
de poder incluir motivos tanto emocionales
como instrumentales en un mismo acto de
agresión (Andreu Ramírez, & Raine, 2006).
Por este motivo, la naturaleza y génesis
de la agresión, ha conceptualizado la
agresión impulsiva como una agresión
afectiva, hostil y reactiva; con altos
niveles de activación neu-rovegetativa.
(Andreu, 2010 citando a Siever, 2008).
Normalmente, este tipo de agresión se pro-
duce en respuesta a una amenaza percibida o a
una provocación, ya sea esta real o imaginada.
Por lo general, se caracteriza por presentar ni-
veles de activación emocional de enfado y/o
miedo, y habitualmente representa una res-
puesta a un estrés percibido y se vuelve patoló-
gica cuando las respuestas agresivas son exa-
geradas frente a una provocación emocional.
Por el contrario, la agresión premeditada
suele definirse como una agresión instrumen-
tal, controlada o proactiva. Este tipo de agre-
sión es calificado como instrumental porque
tiene un objetivo más allá del daño que se le
| Cátedra Villarreal | V. 2 | No. 2 | julio-diciembre | 2014 | 31
Jessenia Ybañez Carranza
produce a la víctima, ya que es utilizada como
un instrumento o medio para alcanzar un ob-
jetivo. Los actos de agresión proactiva no se
producen en respuesta a una provocación per-
cibida ni se caracterizan por elevados niveles
de enfado o frustración (Andreu, 2010).
Es importante señalar de nuevo que la
agre-sividad presenta diferentes formas o
modos de expresión. Esto es relevante no solo
para su evaluación sino también para su
investigación etiológica, ya que números
estudios han mos-trado consistentemente que
algunos factores etiológicos y de riesgo
predicen diferencial-mente las distintas
formas de expresión de la agresividad.
(Andreu, 2010, citando a Parrott & Giancola).
La agresividad física se puede definir como
una respuesta motriz que implica una acción
física con el propósito de herir o hacer daño a
otra persona o, a veces, destruir la propiedad.
Como hemos dicho anteriormente, el propó-sito
constituye un elemento central de la defi-nición
dado que no se incluye en la misma los daños
ocasionados por las acciones no inten-cionadas
de otras personas. Por el contrario, el medio a
través del cual se produce la agresivi-dad
psicológica es el lenguaje. Chillar, gritar o
insultar intencionalmente a otra persona son
ejemplos de agresividad psicológica verbal.
Por otra parte, la agresividad activa y pasi-va
hace diferencia entre la forma activa y pa-siva
reside en el grado en que el agresor está
comprometido activamente en la conducta
manifestada para dañar a la víctima. En con-
creto, la agresión activa implica un compro-
miso activo del agresor a la hora de dañar a la
víctima; mientras que la agresión pasiva se
caracterizaría por una falta de atención a la hora
de responder activamente a lo que causa el
daño. Tal y como señala (Buss, 1961), la ma-
yor parte de los actos agresivos, tanto direc-tos
como indirectos, son activos. Ejemplos de tales
actos incluyen la agresión con un arma (directa)
o extender falsos rumores (indirec-tos). Los
actos de agresión pasiva son típica-
mente directos. Por ejemplo, el abandono o
la negligencia en el cuidado de un no que se
ve privado de sus necesidades básicas de
alimen-tación, vestido, seguridad, asistencia
médica, educación y afecto.
Por último, la agresividad directa e indirec-ta
reside en la posibilidad que tiene la víctima de
identificar al agresor. La expresión directa
supone una interacción cara a cara en la que el
agresor es fácilmente identificable por la vícti-
ma. Las acciones están dirigidas directamente al
blanco y provienen claramente del agresor (p.ej.,
ataques físicos, empujan, hacer caer a alguien,
lanzo algo a otra persona, gritar). Por el
contrario, la expresión indirecta tiende a pa-sar
desapercibida, el agresor puede permane-cer sin
identificarse y evitar así la imputación,
confrontación directa, contraataque o defensa
del otro. Una acción indirecta permitiría al
agresor ocultar su identidad a la víctima, ha-
ciendo también más difícil a esta saber que ha
sido objeto de algún daño intencional. Las ac-
ciones que podemos encontrar es este subtipo
incluyen esparcir rumores malintencionados
acerca de la persona objetivo, hablar a espal-das
de esas personas, inventar historias para
perjudicar a la víctima.
Método
Participantes
Se administró los cuestionarios a 525 es-
tudiantes de secundaria de los colegios na-
cionales del distrito de Florencia de Mora del
departamento de Trujillo en La Libertad. Se
utilizó un muestreo estratificado con afijación
proporcional donde se subdividió en estratos
(diferentes muestras para diferentes grados) y
se asignó una proporción a cada estrato (Pale-
lla y Martins, 2006).
Instrumento
Cuestionario de Agresividad Premeditada
e impulsiva en Adolescentes (CAPIA).
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Propiedades Psicométricas del Cuestionario de Agresividad Premeditada e Impulsiva en adolescentes de Florencia de Mora-Trujillo- La Libertad
El instrumento que se utilizó es el Cues-
tionario de Agresividad Premeditada e Impul-
siva en Adolescentes (CAPI-A), cuyo autor es
José Manuel Andreu. La aplicación es de tipo
individual o colectivo, consta de 30 ítems, es
aplicable a adolescentes de 12 a 17 años, no
posee límite de tiempo, pero aproximadamen-
te se ejecuta en alrededor de 10 a 15 minutos.
Su finalidad es evaluar la agresividad preme-
ditada e impulsiva, junto con una escala para
el control de la falta de sinceridad, cuenta con
baremos percentilares por sexo. Fue creado en
el año 2010.
En cuanto su aplicación el CAPI-A fue
di-señado para ser autoadministrable y
puede ser aplicado ya sea individualmente
o en grupo. Las instrucciones completas
están impresas en el protocolo.
Los datos de identificación que aparecen
en la portada de la prueba deben cumplirse
antes de proceder a la lectura en voz alta de
las ins-trucciones que están en el manual.
Con respecto a la calificación, la valoración
de cada uno de los ítems se hace mediante una
escala Likert de cinco puntos. Los cinco pun-tos
evalúan el grado en que la actitud agresiva del
adolescente es favorable o desfavorable. Se han
utilizado los números del 1 al 5 para re-
presentar el grado en que el adolescente está de
acuerdo con el ítem, siendo 1 en muy des-
acuerdo y 5, muy de acuerdo.
Posteriormente se suman las puntuaciones
directas de cada éscala. Apuntando las pun-
tuaciones directas resultantes en las casillas
que corresponde a cada escala donde ante el
puntaje obtenido se ubica dentro de la tabla
de baremos del manual.
Igualmente se procede con las preguntas
que evalúan el estilo de respuesta del sujeto.
Se suma el número de cruces marcadas en la
columna verdadero realizadas y anote el
resul-tado en la casilla correspondiente. A
continua-ción consulte la tabla de baremos
para deter-minar la validez de los resultados.
En general, una puntuación percentil de 75
o superior es indicativa de agresividad impul-
siva o premeditada. A partir del percentil 95 se
considera que la agresividad es predominante
impulsiva o premeditada. Se recuerda que el
adolescente puede presentar niveles altos en
ambas escalas, lo que sería indicativo de altos
niveles de agresividad impulsiva y premedita-da
sin que predomine uno en concreto.
Procedimiento
La aplicación del instrumento se realizó en el
aula de las clases teóricas habituales, en el día y
hora acordada con el coordinador de curso. Las
secciones que participaron fueron seleccionadas
al azar de entre los grados de los colegios
nacionales de Florencia de Mora. An-tes de la
administración de los instrumentos psicológicos
se aclaró a los encuestados sobre los criterios
básicos de la selección de la mues-tra así como
de las condiciones sobre su parti-cipación en la
investigación. Los participantes con
conocimiento de los fines de estudio y del
empleo de la información, firmaron la carta de
consentimiento informado y posteriormente, los
alumnos empezaron con el llenado de la prueba
psicométrica.
Se utilizó el Alfa de Cronbach como coefi-
ciente de fiabilidad de las áreas de agresividad
premeditada e impulsiva, comprobamos las
características de los ítems y variabilidad de la
consistencia de las escalas. Asimismo se halló la
validez de constructo mediante la corre-lación
ítem sub área. Se efectúo la prueba de
Normalidad de Kolgomorov Smirnov para de-
terminar el tipo de estadístico a utilizar. Para el
análisis entre variables se utilizó la prueba de
contraste de t de student. Todos los análisis
estadísticos se han realizado con el programa
estadístico SPSS18.0
Resultados
Resultados sobre la calibración de ítems
del cuestionario de agresividad
premeditada e impulsiva en adolescentes.
| Cátedra Villarreal | V. 2 | No. 2 | julio-diciembre | 2014 | 33
Jessenia Ybañez Carranza
Tabla 1
Estadísticos de Correlación ítem sub área
de la Es-cala Agresividad Premeditada
Ítems
Correlación elemen-
to-total corregida
Ítem
01
0.422
Ítem
03
0.206
Ítem
05
0.244
Ítem
07
0.476
Ítem
09
0.416
Ítem
11
0.407
Ítem
13
0.476
Ítem
15
0.441
Ítem
17
0.480
Ítem
19
0.487
Ítem
21
0.488
Tabla 3
Correlación Inter escalas del Cuestionario de Agre-
sividad Premeditada e Impulsiva en Adolescentes.
Agresividad Impulsiva
Escalas r Sig.
Agresividad Premeditada 0.665 0.000 **
En la Tabla 3, se halló una correlación
directa de grado alto y altamente significativa
(p<0.01) entre las escalas de agresividad pre-
meditada e Impulsiva del CAPIA.
Resultados sobre la confiabilidad del
cuestio-nario de agresividad premeditada
e impulsi-va en adolescentes.
En la Tabla 1, se muestra la correlación ítem-
test, de la cual se encontró una correlación
-nima de 0.206 y máxima de 0.488.
Tabla 2
Estadísticos de Correlación ítem sub área
de la Es-cala Agresividad Impulsiva
Ítems
Correlación elemen-
to-total corregida
Ítem
02
0.615
Ítem
04
0.223
Ítem
06
0.541
Ítem
08
0.577
Ítem
10
0.538
Ítem
12
0.414
Ítem
14
0.235
Ítem
16
0.485
Ítem
18
0.395
Ítem
20
0.521
Ítem
22
0.445
Ítem
23
0.531
Ítem
24
0.454
En la Tabla 2, se muestra la correlación Ítem-
test de la cual se encontró una correlación mí-
nima de 0.223 y máxima de 0.615.
Tabla 4
Estadísticos de Fiabilidad del
Cuestionario de Agresividad Premeditada
e Impulsiva en Ado-lescentes
Alfa de
Me-
N de
Cron-
DE
EEM
dia
Ítems
bach
0.761
27.87
7.500
3.667
11
0.818
35.68
9.475
4.042
13
DE: Desviación estándar
EEM: Error estándar de medición
La obtención de la confiabilidad se reali
por consistencia interna mediante el cálculo
del coeficiente de Alfa de Cronbach.
Es por ello que en la Tabla 4 se evidencia
la consistencia interna del instrumento, el cual
obtuvo un coeficiente Alfa de Cronbach en la
escala de Agresividad Premeditada de 0.761 y
Agresividad Impulsiva de 0.818. Del mismo
modo se obtuvo una media de 27.87 en la es-
cala de agresividad premeditada a diferencia
de la escala de agresividad impulsiva que ob-
tuvo una media de 35.69.
Baremos del cuestionario de agresividad
pre-meditada e impulsiva en adolescentes.
Tabla 5
34 | Cátedra Villarreal | V. 2 | No. 2 | julio-diciembre | 2014 |
Propiedades Psicométricas del Cuestionario de Agresividad Premeditada e Impulsiva en adolescentes de Florencia de Mora-Trujillo- La Libertad
Baremos percentilares del cuestionario de agresividad premeditada e impulsiva en adolescente, según sexo.
Puntaje Directo
Pc
VARONES
MUJERES
Pc
Agresividad
Agresividad
Agresividad
Agresividad
Premeditada
Impulsiva
Premeditada
Impulsiva
99
50
55
51
59
99
98
47
-
47
56
98
95
41
51
41
53
95
90
38
48
36
48
90
85
37
47
34
44
85
84
36
46
-
-
84
80
35
45
33
43
80
75
34
43
31
42
75
70
33
42
30
41
70
65
-
41
29
39
65
60
31
40
28
38
60
55
30
39
27
36
55
50
29
38
-
35
50
45
28
36
26
33
45
40
27
35
25
32
40
35
26
34
-
30
35
30
25
33
23
29
30
25
-
31
22
28
25
20
24
29
21
26
20
16
23
28
19
24
16
15
-
27
-
-
15
10
20
24
18
21
10
7
18
21
15
19
7
5
-
20
14
18
5
3
14
19
12
-
3
2
12
-
-
-
2
1
-
18
11
16
1
N
208
208
317
317
N
Media
29.29
36.92
26.94
34.86
Media
Mediana
29
38
27
35
Mediana
Desv. Típ.
7.182
8.871
7.568
9.779
Desv. Típ.
Mínimo
12
18
11
16
Mínimo
Máximo
50
55
51
59
Máximo
En la Tabla 6, la construcción de las normas del Cuestionario de Agresividad Premeditada
e Impul-siva en Adolescentes, se elaboraron según sexo dada la evidencia estadística sobre
la presencia de diferencias significativas (p<.05) según género (Anexo 01) procediéndose
a construir las normas generales por sexo por medio de percentiles.
| Cátedra Villarreal | V. 2 | No. 2 | julio-diciembre | 2014 | 35
Jessenia Ybañez Carranza
Tabla 6
Prueba T de Diferencias por Sexo del Cuestionario de Agresividad Premeditada e Impulsiva en
Adolescentes (CAPI-A)
CAPI-A
SEXO
N
Media
DE
EEM
t de
Sig.
Student
Agresividad
Varones
208
29.29
7.182
0.498
3.56
0.000
Premeditada
Mujeres
317
26.94
7.568
0.425
Total
525
Agresividad
Varones
208
36.92
8.871
0.615
2.441
0.015
Impulsiva
Mujeres
317
34.86
9.779
0.549
Total
525
Escala de
Varones
208
3.284
1.384
0.096
6.101
0.000
Sinceridad
Mujeres
317
2.562
1.288
0.072
Total
525
En la Tabla 6, con respecto a la media, se observa que en la escala de agresividad
premeditada en varones obtiene una puntuación de 29.29 y en mujeres 26.94. A diferencia
de la escala de agre-sividad impulsiva que obtiene en varones una puntuación de 36.92 y
en mujeres 34.86. Por último en la escala de sinceridad se aprecia una media de 3.284 en
los varones y 2.562 en las mujeres. Estas diferencias son altamente significativas (p=0.01).
Tabla 7
Baremos de la Escala de Sinceridad
PD Pc
6 >99
5 90
4 75
3 45
2 20
1 5
0 1
En la Tabla 7, la elaboración de normas
en la escala de sinceridad se hizo mediante
bare-mos percentilares, en donde se ubican
desde la puntuación mínima de esta escala
que es “0 y la máxima “6”, ubicándolo
dentro de los pará-metros normativos.
Discusión
En este capítulo se discutirán los princi-
pales resultados respecto al proceso de vali-
dación del Cuestionario de Agresividad Pre-
meditada e impulsiva en adolescentes en
una muestra de la población escolar de
Florencia de Mora de la ciudad de Trujillo.
El Cuestionario de Agresividad Premedita-
da e Impulsiva en Adolescentes (CAPIA), se
presenta como un instrumento construido, en su
origen, por José Manuel Andreu 2010, en el
cual presenta 24 ítems con un tipo de respues-ta
Escala Likert, de los cuales 11 pertenecen a la
escala de agresividad premeditada, 13 a la
escala de agresividad impulsiva y 6 a la escala
de sinceridad. El instrumento fue desarrollado
y tipificado en una muestra de 825
adolescen-tes, con edades comprendidas
entre los 12 y 17 años de edad, de los
diferentes centros edu-cativos públicos de
la Comunidad de Madrid (Andreu, 2010).
La importancia de estudiar la agresividad
parte de la constelación de respuestas que se
experimentan internamente y que en función de
nuestras diferencias individuales, cultura-les y
sociales se manifestaran de forma externa
(Andreu, 2010). Es así que el autor hace la di-
visión de la agresividad en dos dimensiones: la
agresividad impulsiva se basa en una respuesta
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Propiedades Psicométricas del Cuestionario de Agresividad Premeditada e Impulsiva en adolescentes de Florencia de Mora-Trujillo- La Libertad
no planificada, generada fundamentalmente
de la ira basada en la motivación de dañar la
víctima; mientras que la agresividad premedi-
tada está conceptualizada a la obtención de un
objetivo diferente a dañar a la víctima.
El objetivo principal de este estudio fue
de-terminar las características psicométricas
del Cuestionario de Agresividad Premeditada
e Impulsiva, creado por Andreu en 2010.
En la validez de constructo, se puede ob-
servar la existencia de adecuados índices de
correlación ítem test en la totalidad de los
ítems, alcanzando una puntuación mayor a 0.2
Tapia y Luna (2010, citando a Klein). Por ende,
se deduce que los ítems miden la variable que
debe medir. De esta manera, los valores obte-
nidos oscilan para Agresividad Premeditada
entre 0.206 y 0.488, a su vez la Escala de Agre-
sividad Impulsiva alcanzó valores entre 0.223 y
0.615 lo que significa que todos los ítems
considerados miden la misma variable y por
tanto son válidos, logrando medir así la Agre-
sividad Premeditada e Impulsiva.
Por otra parte, en lo que respecta al tipo
de validez de constructo de correlación inter
es-calas se halló un grado de correlación
buena y altamente significativa (p<0.01)
indicando que a mayor puntuación de
Agresividad Pre-meditada mayor va a ser la
impulsiva y vice-versa (Elosua, 2003).
Con respecto a la confiabilidad del instru-
mento, se halló una consistencia interna ele-
vada donde se obtuvo 0.761 en la escala de
Agresividad Premeditad ubicándose en una
categoría respetable y 0.818 en la escala de
Agresividad Impulsiva, logrando una catego-ría
buena García (2004, citando a Vellis 1991), lo
cual indica que los resultados obtenidos son
consistentes y no se deben al azar. Es así que la
muestra para la construcción de la prueba ob-
tuvo una confiabilidad estimada de 0.83 para
Agresividad Premeditada y 0.82 para Agresi-
vidad Impulsiva; asimismo Miranda (2012)
alcanzó un nivel de confiabilidad 0.537 en la
escala de Agresividad Premeditada y 0.639
en la escala de Agresividad Impulsiva.
Conclu-yendo, la confiabilidad alcanzada en
esta in-vestigación alcanza resultados
similares a los antes descritos, por lo que se
puede afirmar que el instrumento está
midiendo de manera consistente.
Estos resultados nos permiten entender
mejor el comportamiento de las
dimensiones que componen el Cuestionario
de Agresividad Premeditada e Impulsiva y
el buen grado de funcionamiento que ha
demostrado la prueba específicamente en la
población de Florencia de Mora.
En base a todos los resultados obtenidos,
convino realizar baremos percentilares, asig-
nando a cada posible puntuación directa un
valor que indicaría el porcentaje de sujetos del
grupo normativo que obtienen puntuaciones
iguales o inferiores a las correspondientes di-
rectas. Se generó tablas de baremos percentila-
res según sexo de la muestra completa.
Para la elaboración de los baremos en fun-
ción a las variables de control, se requirió la
ejecución de un análisis diferencial, en donde en
función a la variable edad, se encontró que no
había diferencias significativas en los aná-lisis
de año a año. Sin embargo, en lo referente a las
diferencias de los puntajes con la variable sexo,
los varones obtienen un mayor promedio que las
mujeres; por tal motivo en la escala de
agresividad premeditada los hombres alcanza-
ron una media de 29.29 y las mujeres 26.94.
En la escala de agresividad impulsiva los va-
rones obtuvieron una media de 36.92 mientras
que las mujeres lograron una media de 34.86. De
esta manera es que se hallaron diferencias
significativas, por lo que se puede afirmar que
existen diferentes características agresivas en la
escala premeditada e impulsiva entre varo-nes y
mujeres, en lo que respecta a ambas esca-las. En
la escala de agresividad premeditada se encontró
diferencias significativas (p=0.000) y en la
escala agresividad impulsiva se halló di-
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Jessenia Ybañez Carranza
ferencias significativas (p=0.015) en función a
la variable sexo. Por ende la elaboración de
tablas de baremos percentilares por género.
Es así que basándonos en lo anteriormente
expuesto, la investigación colaboraría a tener
un sustento tangible con el cual respaldar si
un estudiante necesitaría ayuda psicológica o
intervención terapéutica en función a la Agre-
sividad Premeditada e Impulsiva. Además,
poder comprobar en qué medida podríamos
prevenir conductas desadaptativas donde in-
tervenga la violencia en estas dos dimensiones
estudiadas.
Todo ello, nos abre más puertas, en cuanto
a la investigación psicométrica del Cuestiona-
rio de Agresividad Premeditada e Impulsiva,
en otros ámbitos, circunstancias y poblacio-
nes, con el fin de brindar un alcance especia-
lizado en el abordaje de escolares que posean
problemas de impulsos y control de estos.
Finalmente, consideramos que este ins-
trumento ayudará a la detección de la agresi-
vidad, donde actualmente las conductas dis-
ruptivas generan un efecto nocivo tanto en lo
que son sus relaciones interpersonales como
en sus propias características de personalidad.
Por lo tanto, es indispensable que se inter-
venga pronto, con el apoyo de pruebas valida-
das, para llevar a cabo un adecuado trabajo de
intervención, ya que el rol del psicólogo gira en
torno al planeamiento de un tratamiento con el
fin de ayudar a las personas, en este caso a
estudiantes de secundaria, a controlar sus ni-
veles de agresividad y así poder potenciar, de
alguna manera, el buen desarrollo del adoles-
cente. Por lo tanto, el Cuestionario de Agresi-
vidad Premeditada e Impulsiva ha demostra-do
ser confiable y tener indicadores de validos en
esta muestra, lo cual permitirá al psicólogo
acercarse a poseer un adecuado entendimien-to
de la agresividad en estas dos dimensiones,
posibilitándose la creación de una estrategia
terapéutica pertinente, bien enfocada, para el
beneficio del adolescente en su futuro profe-
sional y crecimiento personal.
Conclusiones
Con respecto a la validez de constructo
Los coeficientes de correlación ítem-
test fueron adecuados en todos los
ítems de la prueba, donde alcanzaron
una correla-ción superior a 0.2
Con respecto a la correlación inter escalas
obtuvo un grado de correlación muy bueno de
0.665 y un nivel altamente significativo
Los resultados de la confiabilidad es
res-petable y buena, alcanzando un
Alpha de Cronbach de 0.761 en la escala
de Agresi-vidad Premeditada y 0.818 en
la escala de Agresividad Impulsiva.
Finalmente se elaboraron baremos
per-centilares por sexo debido a que se
halla-ron diferencias significativas.
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