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0,67. El índice de similaridad de Jaccard,
Sórensen, Bray-Curtis y Mountford de la fauna
parasitaria entre machos y hembras de L. philippii
nos indican 50% y 85,7%, 55,1% y 100%,
respectivamente.
La estabilización del número de taxa (n=8) se da
en el pez muestreado N° 77 (Fig. 2). Aunque, los
estimadores no paramétricos Chao-2, Jacknife de
primer orden y Jacknife de segundo orden
indicaron que no se requiere aumentar el esfuerzo
de muestreo de los peces hospederos, pues
mostraron valores de riqueza de especies de
parásitos de 8, 8 y 7 para el “trambollo” (Tabla 5).
Se observó asociación parasitaria entre H. fasciata
y P. rioplantensis (F = 0,04; r = 0,25, P =
exacto s
0,004); entre Z. rubellus y P. rioplantensis (F <
exacto
0,001; r = 0,49, P < 0,001); y entre Z. rubellus y H.
s
fasciata (F = 0,001; r = 0,29, P = 0,001). Se
exacto s
observó ausencia de asociación parasitaria entre
H. fasciata y C. australe (F = 0,29; r = 0,09, P =
exacto s
0,31), entre P. rioplantensis y C. australe (F =
exacto
0,59; r = 0,04, P = 0,61), y finalmente entre Z.
s
rubellus y C. australe (F = 0,42; r = 0,11, P =
exacto s
0,22).
La Tabla 6 señala un análisis comparativo entre los
parámetros ecológicos de Z. rubellus, P.
rioplantensis, H. fasciata y C. australe entre
febrero y mayo 1988 y junio-septiembre 2008
(presente estudio), observándose una disminución
significativa en la prevalencia de 74% a 32,2%
2
para Z. rubellus (x = 35,1; P< 0,001). La
2
prevalencia de P. rioplatensis (x = 0,92; P= 0,33),
2 2
H. fasciata (x = 0,02; P= 0,88) y C. australe (x =
1,48; P= 0,22) no mostraron diferencias
significativas entre ambos periodos evaluados. La
abundancia media disminuyó notoriamente para P.
rioplantensis de 38,4 a 3,6. En cambio, la
abundancia de Z. rubellus, H. fasciata y C.
australis se mantiene entre 1998 y 2008 (Tabla 6).
DISCUSIÓN
Se observaron algunos patrones en la estructura y
composición de la comunidad parasitaria de L.
philippii: 1) dominancia de helmintos
endoparásitos; 2) ausencia de relación entre la talla
y el sexo del hospedero con la prevalencia y
abundancia de especies parásitas, a excepción de
Z. rubellus y H. fasciata que mostraron relación
directa con la talla; 3) el índice de diversidad para
los componentes comunitarios de Shannon-
Wienner (H´) fue de 0,41 y el índice de
equitabilidad fue de 0,46; 4) presencia de formas
larvarias de helmintos: C. australe y Proleptus sp.,
y 5) distribución agregada en cinco de sus ocho
parásitos.
La dominancia de endoparásitos ha sido registrada
para otras comunidades parasitarias en peces
marinos de la costas del pacífico Sur (Oliva &
Luque, 2002). En el presente estudio,
predominaron principalmente tres tremátodos
endoparásitos adultos y un acantocéfalo larval,
aunque en ningún caso con prevalencias mayores
al 35% (Tablas 1 y 2). Oliva & Luque (2002)
señalan que la alta riqueza de trematodos en el
trambollo estaría relacionado por el hábitat
ocupado por la especie, que son ambientes marinos
someros de menos 20 m de profundidad y
altamente oxigenados donde se presentan
abundantes moluscos y crustáceos que sirven
como hospederos intermediarios para digeneos
( Pechenik et al., 2001).
Dentro de los ectoparásitos, no se encontraron
monogeneos y tampoco isópodos. El mixosporea,
el copépodo y el hirudineo presentaron en L.
philippii una muy baja prevalencia, nunca mayor al
10%. Esto pudiera ser atribuido a las condiciones
ambientales del área donde se localizan y capturan
los peces; al número de peces analizados y al
estrecho rango de tallas estudiados (Iannacone et
al., 2010). Para el bagre de mar Aphos porosus
(Valenciennnes, 1837) otra posible explicación de
la baja riqueza de ectoparásitos sería la alta
producción de mucus que constituye una barrera
inmune e inhóspita para las especies ectoparásitas,
lo cual podría aplicar a L. philippii (Cortez &
Muñoz, 2008). Sin embargo, para el ecosistema de
Chorrillos, Iannacone et al. (2003) muestran a un
monogeneo en Cheilodactylus variegatus
Valenciennes, 1833 con una prevalencia superior al
90% y lo mismo para dos monogeneos que en
conjunto superan el 98% de la prevalencia en
Stellifer minor (Tschudi, 1844) también en la
misma localidad (Iannacone, 2004).
Se detectó que la estructura parasitaria de L.
philippii presentó dos endoparásitos Z. rubellus y
H. fasciata con una correlación positiva entre la
abundancia con el tamaño del trambollo (Tabla 3).
En forma similar Oliva & Luque (2002)
encontraron una relación entre la prevalencia y la
talla del trambollo solo para H. fasciata.
Iannacone et al.
Parásitos de Labrisomus philippii en Perú